Categoría  |  Nuestro Pan Diario

Cruza la cerca

Pensando en causar daño, dos jóvenes se acercaron a un autobús misionero, usado para evangelizar, estacionado en el centro de una ciudad alemana.

No es para reírse

Mientras recorríamos con mi esposa un centro de compras, encontramos un puesto de venta de camisetas. A medida que mirábamos cómo eran y leíamos sus habitualmente humorísticos refranes, observé una con un mensaje perturbador. Decía: «Tantos cristianos; tan pocos leones». Esa referencia a la práctica del siglo i de arrojar cristianos a los leones en el Coliseo de Roma no era nada divertida.

Significativo

Una antigua serie de televisión mostraba un establecimiento que los clientes supuestamente frecuentaban a diario. La idea era que constituía un lugar agradable donde «todos saben tu nombre».

Más que pan

Isaac Pennington, líder cuáquero del siglo xvii, dijo: «El Señor me ha estado enseñando a vivir en Él; no de nada que me haya dado, sino de la vida en sí». Las personas de Juan 6 querían vivir de Jesús, pero no por la misma razón; no porque sus corazones fueran leales a Él, sino fieles a lo que pensaban que el Señor podía proveerles: alimentos y liberación de la opresión romana.

Amor abnegado

El 4 de diciembre de 2007, un soldado de 19 años que prestaba servicio en Irak vio que arrojaban una granada desde un techo. Apostando la ametralladora en la torrecilla de su Humvee, trató de desviar el explosivo… pero cayó dentro del vehículo. Tenía tiempo para saltar y salvar su vida, pero, en cambio, se arrojó sobre la granada, en un acto de asombroso altruismo que les salvó la vida a cuatro soldados compañeros de él.

¿Por dónde empiezo?

Hace varios años, iba conduciendo por la autopista cuando mi coche dejó de andar. Estacioné al costado del camino, salí del auto y abrí el capó. Mientras miraba el motor, pensé: ¿De qué vale todo esto?… No entiendo nada de automóviles. ¡Ni siquiera sé por dónde empezar!

Una virtud especial

En su libro Food in Medieval Times [Comidas en la Edad Media], Melitta Adamson escribe sobre los deleites culinarios en la Europa de aquella época. Carne de animales salvajes, pasteles, budines y otras comidas exóticas ilustran el placer creativo de preparar alimentos. Pero con todos estos manjares maravillosos hay un problema: comer en exceso. Esta tendencia se agravaba con el calendario cristiano, colmado de ayunos y de fiestas. En general, la glotonería seguía a la abstinencia alimentaria.

Apunta alto

Cuando mi hija y su familia vinieron a visitarnos, tuve la oportunidad de invitar a una salida de «hombres» a mi hijo y a mis dos yernos.

Dios en la iglesia

Me encanta leer los letreros de las iglesias; esos que uno ve en las carteleras al frente de los edificios. Hace poco, observé uno que decía: «Entre y experimente la presencia de Dios». Esta frase me llamó la atención, fundamentalmente porque es una promesa importante de hacer y a veces difícil de cumplir. Difícil porque, si no tenemos cuidado, nuestras congregaciones pueden reflejar más la presencia de su gente que la de nuestro Dios.

¡Hazlo ya!

Hace varios años, un amigo me llevó a un seminario especializado en motivación, que disfruté muchísimo. En vez de centrarse en el dinero y en el éxito, los líderes nos guiaron para que entendiéramos la singularidad de nuestra identidad y el propósito que tenemos en la vida. Después, nos proporcionaron algunos métodos útiles para una existencia eficaz. Me quedó en la mente un lema: «Hazlo ya». El principio que nos enseñaron fue que evitar una tarea requiere tanta energía como hacerla. Dejar las cosas para más tarde consume la fuerza; concretarlas produce alivio.