Equivocación
Cuatro personas (un piloto, un profesor, un pastor y un alpinista) volaban en un pequeño avión cuando los motores se detuvieron. El piloto dijo: «Hay solo tres paracaídas. Como este avión es mío, yo voy a usar uno». Se lo puso y saltó. El profesor dijo: «Soy brillante y el mundo me necesita, así que, yo tomo otro paracaídas»; y saltó.
La silla de ruedas de Dios
Jean Driscoll es una atleta maravillosa. Ganó ocho veces la maratón de Boston. También participó en cuatro Juegos Paralímpicos y ganó cinco medallas de oro. Jean compite en una silla de ruedas porque nació con espina bífida.
Orgullo y prejuicio
Allá por la década de 1930, el hogar de mi niñez estaba lleno de amor y felicidad, pero mis padres muchas veces no estaban. En aquellas ocasiones, el centro del afecto era la cocina y nuestra pequeña y alegre ama de llaves llamada Annie.
El reencuentro
Oswald Chambers, durante su período de servicio como capellán de la Asociación Cristiana de Jóvenes en Egipto (1915-1917), produjo un impacto en la vida de muchos soldados que murieron en la Primera Guerra Mundial. El 6 de noviembre de 1916, Chambers escribió en su diario: «Recibimos una carta de un amigo desde Nueva Zelanda, donde nos dice que mataron a Ted Strack. Por lo tanto, Ted Strack “partió para estar con Jesús”. Así es exactamente como él lo hubiera puesto […]. Él era una tosca belleza de la naturaleza y de la gracia, un pequeño santo amoroso y valiente. Gracias a Dios por cada recuerdo de él […]. De este modo, van reuniéndose uno tras otro».
Una sensación de temor
En el clásico poema de Tennyson, La carga de la Brigada Ligera, las valientes tropas de la caballería que salían a la batalla se describen con la imponente frase: «Hacia el valle de la muerte cabalgan los seiscientos». Estas palabras encierran un sentimiento premonitorio que presentía la tragedia que les aguardaba.
¿Estar firmes o moverse?
Los israelitas estaban atrapados. Poco después de dejar Egipto y la esclavitud, miraron hacia atrás y vieron algo desalentador: una nube de polvo se les acercaba… era un enorme ejército. A Faraón le había vuelto a atacar su «enfermedad»: la dureza de corazón (Éxodo 14:8). Entonces, envió sus carros para perseguir a Moisés y al pueblo.
Conversión
Antes de viajar, mi esposo y yo vamos al banco y cambiamos nuestros dólares norteamericanos por la moneda del país que vamos a visitar. Lo hacemos para poder cubrir los gastos mientras estamos fuera de casa.
El encubrimiento apesta
El olor que salía de un basurero desbordado se convirtió en una creciente preocupación pública. Entonces, los obreros instalaron unos tubos de alta presión que lanzaban desodorante para contrarrestar el hedor. Los cañones podían rociar varios litros de perfume por minuto a más de 50 metros de distancia, en todos los montículos de basura podrida. Sin embargo, por más litros de desodorante que se rocíen para tapar los olorosos desechos, la fragancia solo servirá como encubrimiento hasta que se quite la fuente de la hediondez.
Arriesgarse
En su libro ¡Stuntman! [Doble de riesgo], Hal Needham reflexiona sobre el hecho de asumir riesgos. Este hombre ha representado peleas a puñetazos, carreras de automóviles a alta velocidad, caminatas sobre alas de aviones en vuelo, caídas de caballos, ¡e incluso se ha prendido fuego! Ha arriesgado su vida para entretener a las audiencias cinematográficas y para distinguirse como un famoso doble de riesgo hollywoodense.
No temas
Cuando mi esposa estaba embarazada de nuestro segundo hijo, se enfermó gravemente. Mientras los médicos luchaban para descubrir el problema, ella se debilitaba cada vez más, al punto de tornarse peligroso para su vida.