Tienes un amigo
Una de las consecuencias irónicas del arrollador crecimiento de los medios de comunicación social es que, a menudo, nos aislamos cada vez más. Un artículo de Internet advierte: «Los que se oponen a llevar una vida primordial o exclusivamente en Internet sostienen que los amigos virtuales no sustituyen en forma adecuada a los de la vida real, y que […] los individuos que reemplazan con amigos virtuales los de carne y hueso se vuelven aun más solitarios y depresivos que antes».
Tomates gratis
Mientras ponía las bolsas con alimentos en la cajuela de mi automóvil, miré de reojo el vehículo de al lado. Sobre el asiento trasero, vi canastos llenos de tomates bien colorados, brillantes y grandes… con mejor aspecto que todos los que había visto en el supermercado. Segundos después, cuando apareció la dueña del auto, exclamé: «¡Qué tomates hermosos!». A lo que ella respondió: «Tuve una buena cosecha este año. ¿Le gustaría llevar algunos?». Sorprendida ante su disposición para compartir, los acepté gustosa. Me regaló varios tomates para que llevara a casa, ¡y sin duda, el sabor era tan bueno como su aspecto!
Botellones de agua
En muchos países, desde hace años se suele beber agua envasada en botellones. Aunque la mayoría de la gente tiene un suministro de agua potable gratuita e inmediatamente disponible en los grifos y los bebederos, se sigue comprando agua embotellada. Para mí, no tiene sentido pagar por algo que puedo disfrutar sin costo, pero algunos creen que un producto por el cual hay que pagar es superior a cualquiera que sea gratuito.
Bienaventurados los mansos
Un problema con la palabra española manso es que rima con ganso, y durante años, la gente ha vinculado ambos conceptos. Un diccionario popular da una segunda definición para manso: demasiado sumiso; fácilmente controlable; sin carácter; sin espíritu». Por esta razón, algunos cuestionan las palabras de Jesús: «Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad» (Mateo 5:5).
Un mundo mejor
En una de mis historietas favoritas, Lucy, uno de sus personajes, quien siempre se muestra segura de sí misma, declara: «¿Cómo puede el mundo empeorar teniéndome a mí? ¡Desde que nací, ha sido mejor!».
Esperar…
Día tras día y durante años, Enrique le hablaba al Señor de su preocupación por su yerno Juan, el cual se había alejado de Dios. Pero, al tiempo, Enrique murió. Meses más tarde, Juan volvió al Señor. Cuando su suegra le dijo que Enrique había orado por él todos los días, Juan respondió: «Esperé demasiado». No obstante, ella replicó gozosa: «El Señor sigue contestando las oraciones que él hizo durante su vida terrenal».
Vínculo con la vida
A los 16 años de edad, Morris Frank (1908-1980) ya había perdido la vista en ambos ojos. Varios años después, viajó a Suiza, donde conoció a Buddy, el perro que lo incentivaría a participar en la escuela de perros guía Seeing Eye [Ojo que ve].
Todo es un caos
Todo lo que observo me lleva a creer esta verdad: el orden no es algo natural. Cuando pienso en mi oficina, me asombra lo rápido que se torna en un caos y cuánto tiempo me lleva ordenarla. El orden exige intervención; no ocurre de manera natural.
¿Quién ocupa el centro?
Hace poco, experimenté lo que, para mí, fue un «momento Copérnico»: yo no soy el centro del universo; el mundo no gira alrededor de mí; no se mueve a mi paso, en mis términos ni según mis preferencias.
Testigo amable
Hace años, caí de un puente de unos once metros de altura y, como mi vida corría peligro, me internaron en un hospital. Mientras estaba allí, la esposa del hombre de la cama de al lado se detuvo para hablar conmigo: «Mi esposo acaba de contarme lo que te sucedió. No tenemos duda de que Dios te protegió porque desea utilizarte. Hemos estado orando por ti».