¿Un domingo más?
Un soleado domingo por la tarde, después de regresar de la iglesia, salí a caminar por el vecindario. Un hombre cortaba el césped junto a la acera, y lo saludé con el habitual «hola, ¿cómo estás?». Con tono negativo, respondió: «Es sólo un domingo más». Luego, me pregunté qué había querido decir: ¿Sólo hago mis tareas; cumplo mis obligaciones?
Sabemos qué está mal
Echa un vistazo a cualquier periódico y los títulos te dirán qué está pasando en el mundo. Mira televisión, escucha la radio, habla con amigos, y te sobrarán opiniones en cuanto qué anda mal en el planeta Tierra. Esto se debe a que es fácil señalar lo malo.
Los perdidos
Durante mis años de estudios terciarios, trabajaba como guía, llevando muchachos a escalar en el Parque Nacional Rocky Mountain, en Colorado. Una vez, uno de ellos (un tipo pequeño y lento) se retrasó y, en una división del sendero, tomó el camino equivocado. Cuando llegamos al lugar para acampar, no podíamos encontrarlo por ninguna parte. Desesperado, salí a buscarlo.
El mandato de amar
En Singapur, debido a que algunos hijos adultos no cumplen con sus responsabilidades, algunos padres ancianos se han visto forzados a solicitar ayuda financiera de organizaciones de beneficencia y de otras dependencias estatales. Refiriéndose a esta creciente situación, un funcionario gubernamental dijo: «No podemos legislar el amor».
Nada de palabrotas
En noviembre de 2008, la Corte Suprema de los Estados Unidos debatió sobre los límites constitucionales del lenguaje profano. El Comité Federal de Comunicaciones citó a una empresa de radiodifusión nacional por haber permitido que dos animadores usaran al aire dos palabrotas de uso corriente. La compañía argumentó que las palabrotas «fugaces» sin una evidente connotación sexual no debían sancionarse. Otros replicaron diciendo que nuestro deber es proteger a los niños de dicho lenguaje.
Seguir instrucciones
Uno de mis pasatiempos de la niñez era armar modelos de aeroplanos. Cada vez que abría una caja nueva, lo primero que veía eran las instrucciones, pero creía que no necesitaba seguirlas. En mi mente, sabía exactamente cómo armarlo. Recién después de haber pegado algunas piezas, me daba cuenta de que había salteado un paso importante: colocar al piloto en la cabina de mando.
Ver la mano de Dios
El día que Jack Borden cumplió 101 años, se despertó a la 5 de la mañana, desayunó en abundancia y a las 6:30 ya estaba en su estudio jurídico, listo para empezar a trabajar. Cuando le preguntaron cuál era el secreto de su larga vida, el abogado en ejercicio sonrió y dijo bromeando: «No morirse».
Siempre ahí
Los ingenieros radiales que trabajan en Ministerios RBC estaban preparándose para emitir un programa vía satelital. Estaba todo listo, incluso la red de conexión. Sin embargo, justo cuando estaban por comenzar la emisión, la señal se cortó. En medio de la confusión, los ingenieros trabajaron para reconectar la red, pero no lograron nada. Entonces, les llegó el aviso: el satélite había desaparecido… literalmente. De manera repentina y sorprendente, había caído del cielo. Ya no estaba más.
Botox para el alma
¿Usas botox? Mucha gente sí. Algunos se tratan con esta sustancia por cuestiones de salud, pero otros se lo aplican porque quieren volver a lucir jóvenes.
Laguna jurídica
La pequeña Yanina, de cinco años, no estaba empezando bien el día. Todos sus intentos por acomodar el mundo a sus gustos tenían resultados negativos. Discutir no servía; hacer pucheros tampoco; llorar menos. Finalmente, su mamá le recordó el versículo bíblico que la niña había estado aprendiendo: «En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti» (Salmo 119:11).