Toma mi mano
Un día, mientras iba detrás de una joven familia hasta un faro, las altas olas del lago Michigan golpeaban contra el muelle. Alcancé a escuchar lo que la niña le dijo al padre: «Papá, por favor, camina a mi lado y tómame de la mano mientras vamos por esta parte que me da miedo».
Ruta de la redención
En su libro El primer hombre, James Hansen relata el viaje de Neil Armstrong a la luna. El escritor explica que a cada astronauta se le pidió que completara un informe después de concluir el vuelo. Ese informe enumeraba cómo habían viajado desde Houston, en Texas; a Cabo Kennedy, en Florida; a la luna; al Océano Pacífico; a Hawai; y regresado a Houston. ¡Qué lista de destinos!
La ayuda adecuada
Hace poco, en un programa de radio, el conductor hablaba con un experto en «manejo de la crisis» sobre cómo puede una celebridad recuperarse de un desastre en las relaciones públicas. Ese especialista dijo que una de las claves es forjar relaciones de apoyo sólidas que puedan ayudar a la estrella a recuperar su imagen. En otras palabras, cuando uno está en problemas, es vital conseguir la ayuda apropiada.
¿Mucho que hacer?
Las personas que tratan de ser simpáticas a veces preguntan: «¿Siempre con mucho que hacer?». La pregunta parece inocente, pero para mí transmite un mensaje sutil. En el fondo, constituye una prueba del valor personal. Si no puedo recitar una lista de cosas que tengo que hacer, siento como si estuviera admitiendo que no valgo demasiado.
Celebración conjunta
Muchas iglesias celebran el primer domingo de octubre como el Domingo de Comunión Mundial. Es una ocasión para conmemorar la Cena del Señor teniendo especialmente presentes a los hermanos en Cristo de todo el mundo. Este día, en el cual estamos en comunión con todos los creyentes, se ha convertido en algo muy significativo para mí.
Aplicaciones
¿Recuerdas cuando los teléfonos sólo se usaban para hacer o recibir llamadas? Con la llegada de los teléfonos inteligentes, lo que antes era una manera de hablar con alguien se ha convertido en un depósito de información. Si le añades las aplicaciones de los teléfonos celulares, puedes leer informes deportivos, entretenerte con juegos, planear viajes, buscar un apartamento… o cualquiera de las más de 100.000 tareas disponibles mediante esos programas de computación.
Discipulado básico
Como no soy la clase de hombre «arregla todo», hace poco tuve que llamar a un amigo que es sumamente habilidoso, para hacer algunas reparaciones en mi casa. Cuando llegó, le entregué la lista que había preparado, pero, para sorpresa mía, ¡me dijo que yo mismo haría los arreglos! Me mostró cómo hacerlos, me dio instrucciones mientras los hacía y se quedó a mi lado. Seguí su ejemplo y reparé todo con éxito. Este proceder se asemeja a lo que Jesús hizo cuando llamó a Sus primeros discípulos.
Dulce alabanza
Hace varios años, mi esposo me ayudó a guiar un grupo de alumnos de escuela secundaria en un corto viaje misionero para trabajar en una escuela cristiana en una comunidad urbana. Lamentablemente, Tom se había quebrado el pie poco antes del viaje, por eso, supervisaba el trabajo desde una silla de ruedas. Estaba desanimado porque no podía participar como había pensado.
Regresa
El pueblo de Israel había caído en pecado, y Dios quería que Oseas le mostrara a la gente cuánto dolor le producía. Por eso, en los primeros capítulos del libro de Oseas, leemos una historia extraña: El Señor le ordenó al profeta que se casara con una prostituta llamada Gomer. Estando en la posición de esposo fiel de una esposa infiel, Oseas experimentó un dolor similar al que Dios sintió cuando Israel le fue espiritualmente desleal.
Creación: estilo N.T.
Cuando pensamos en la maravilla de la creación (que por la palabra de Dios el universo se creó, y se formó la tierra y todo lo que hay en ella), por lo general, nos vienen a la mente relatos del Antiguo Testamento.