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El mejor maestro

Al hablar con unos jóvenes sobre cómo prepararse para el futuro, hubo varios que dijeron algo así: «Debemos involucrarnos en las actividades mundanas para experimentar situaciones pecaminosas, y tratar con personas impías para fortalecernos».

Como los pavos reales

Los pavos reales machos son criaturas que deslumbran con su plumaje verde azulado y sus largas colas rematadas en «ojos» de matices dorados, rojos y azules. Son aves sorprendentemente hermosas, ¡pero tienen las patas feas!

Círculo de amigos

Muchos estudiantes de escuela secundaria que padecen autismo o síndrome de Down se sienten excluidos e ignorados. Suelen comer solos en una cafetería llena de gente, porque los otros alumnos no saben cómo relacionarse con ellos o, simplemente, no tienen interés en hacerlo. Para ocuparse de esta necesidad, la fonoaudióloga Barbara Palilis inició un programa llamado «Círculo de amigos», donde vincula a los alumnos con discapacidades con el resto de sus compañeros para que coman juntos y participen de actividades sociales. A través de esta iniciativa, tanto unos como otros siguen enriqueciéndose, cambiando interiormente y adoptando las virtudes de la aceptación, la amistad y la comprensión.

Sin respuesta

Una de mis luchas más grandes es orar y no ver la respuesta. Quizá te identifiques conmigo. Le pides a Dios que rescate a un amigo de una adicción, que le conceda la salvación a un ser amado, que sane a un niño enfermo, que restablezca una relación rota. Uno piensa que todas estas cosas deben ser la voluntad de Dios. Oras durante años… pero no oyes que el Señor te responda ni tampoco ves resultados.

La vida «fácil»

¿Están los padres esforzándose demasiado para hacer felices a sus hijos? ¿Está eso produciendo el efecto contrario? Estas preguntas son la introducción de una entrevista a Lori Gottlieb, autora de un artículo sobre el tema de la desdicha en los jóvenes adultos. Ella concluye diciendo que sí; que los padres que no permiten que sus hijos experimenten fracasos y tristezas les dan una perspectiva equivocada del mundo y no los preparan para las duras realidades de la vida adulta. Los dejan con una sensación de vacío y ansiedad.

Llegar al cielo

Mientras trabajaba con alumnos de tercero y cuarto grado en la Escuela Bíblica de Vacaciones de nuestra iglesia, decidí darles un regalo el último día a los 25 niños. Pero les dije que, para recibirlo, tendrían que decirme cómo puede una persona ir al cielo.

Situaciones inesperadas

La vida está llena de sorpresas, algunas de las cuales dirigen nuestra existencia en direcciones desagradables. Todavía recuerdo la tremenda conmoción que hubo en nuestra familia hace varias décadas cuando mi padre perdió el trabajo inesperadamente. Con una casa llena de niños que alimentar, fue un golpe tremendo. Pero, así como la pérdida del trabajo de papá fue algo más allá de su control y que no esperaba, él sabía que podía confiarle su futuro al Señor.

Un lugar mejor

Cuando falleció el suegro de mi amiga Marci, ella dejó de hacer el postre favorito de él: ensalada de piña. Un día, su hijito le preguntó por qué ya no la preparaba, y ella le contestó: «Me recuerda al abuelo y me pone triste. A él le gustaba muchísimo ese postre». Su hijo le respondió con tono alegre: «¡Pero no tanto como el cielo!».

Solamente por esta vez

Cuando era niño, solía montarme en un carrito que se guiaba con una cuerda. Una vez, mientras me deslizaba sobre él por la rampa de la entrada del garaje, me vino a la mente la advertencia de mis padres: «Mira hacia ambos lados de la calle para ver si viene un automóvil». Pero pensé: Está bien si no lo hago solamente por esta vez. Al momento, oí el ruido producido por los neumáticos de un coche que frenaba de golpe para no atropellarme. Pensar que podía desobedecer la orden de mis padres casi me costó la vida.

Arreglarlo adentro

¡Me encanta la historia de Jonás! Es sumamente dramática y está repleta de importantes lecciones para la vida. Después de rehusar con obstinación hacer la voluntad de Dios, el profeta finalmente predicó un mensaje de avivamiento en Nínive que lo convertiría en uno de los misioneros más exitosos de su época. Cuando el pueblo se arrepintió y se alejó de sus caminos malvados, y el Señor apaciguó su enojo contra ellos, supondríamos que Jonás estaría regocijándose. Sin embargo, se enojó porque Dios fue misericordioso. ¿Por qué razón? Porque aunque finalmente estaba obedeciendo al Señor al hacer lo correcto en el lugar apropiado, tenía una profunda falla en su interior.