Papeleo
La palabra «papeleo» [traducción de red tape: cinta roja] describe la forma irritante en que la burocracia impide la concreción de los trámites. Inicialmente, se refería a la práctica común de sujetar los documentos oficiales con una cinta roja. A principios del siglo xix, el término se popularizó en los escritos del historiador escocés Thomas Carlyle, el cual se quejaba de la negligencia del gobierno. Después de la Guerra Civil en Estados Unidos, el problema del «papeleo» resurgió cuando los veteranos de guerra luchaban para recibir sus beneficios. Esta palabra denota frustración y decepción ante los agobiantes obstáculos para alcanzar las metas.
Los viejos tiempos
A veces, nuestra mente evoca años pasados y anhela aquellas épocas y lugares mejores… los «buenos tiempos de antes».
La marca de un líder
Un helado día invernal, mientras visitaba el campus de la Universidad Purdue, me crucé con dos jóvenes que rompían una capa espesa de hielo en la acera de una residencia estudiantil universitaria. Como pensé que eran estudiantes nuevos a quienes los más antiguos les habían asignado esa ardua tarea, dije: «No les hablaron de esto cuando ingresaron, ¿verdad?». Uno de ellos levantó la vista y sonriendo, señaló: «Bueno, ambos somos alumnos de años superiores. Yo soy el vicepresidente del centro de estudiantes y mi amigo es el presidente». Les agradecí por su duro trabajo y seguí mi camino luego de que me recordaran que la marca de un líder genuino es servir a los demás.
Historias de vida
Cuando era niño, me encantaba que mi mamá me leyera cuentos. Me sentaba sobre sus rodillas y escuchaba cada palabra. Mientras ella leía, yo examinaba los detalles de cada dibujo y esperaba con ansias oír lo que diría la página siguiente.
Lista de invitados
Qumrán era una comunidad judía del siglo i que se había aislado de las influencias externas para prepararse para la llegada del Mesías. Estaba sumamente consagrada a una vida devocional, a los lavados ceremoniales y a un estricto cumplimiento de reglas de conducta. Según documentos encontrados, prohibía la entrada a los cojos, a los ciegos y a los paralíticos. Este principio se basaba en que todo aquel que tuviera una «marca» corporal estaba ceremonialmente contaminado. Durante sus comidas comunitarias, los discapacitados nunca aparecían en la lista de invitados.
Como Jesús
Durante una actividad para niños en la iglesia, la maestra habló sobre el primero de los Diez Mandamientos: «No tendrás dioses ajenos delante de mí» (Éxodo 20:3). Sugirió cómo los niños pueden obedecer este mandato: «Nada debe ser más importante que Dios… ni los dulces, ni las tareas escolares ni los videojuegos». Les dijo que poner a Dios primero significaba que el tiempo para leer la Biblia y orar debía estar antes que cualquier otra cosa.
Palabras puras
Hace un tiempo, una actriz galardonada defendió valientemente sus convicciones al irse en medio de una ceremonia anual de entrega de premios en música. ¿El motivo? Se sentía cada vez más molesta y decepcionada por lo que describió como «una arremetida de chistes obscenos y de frases de mal gusto», comentarios vulgares y groseros de parte de presentadores, artistas y anfitriones. Señaló que la velada había sido una ofensa para todo el que tuviera una pizca de dignidad y respeto hacia sí mismo.
Escoge a tu Dios
Hace poco, vi una publicidad en la web sobre un juego basado en la mitología griega. Hablaba de ejércitos, dioses mitológicos, héroes y conquistas. Lo que me llamó la atención fue cómo empezar a jugarlo. Te inscribes por Internet, escoges tu dios y construyes tu imperio.
Brazos abiertos
En el funeral de la exprimera dama de los Estados Unidos Betty Ford, su hijo Steven declaró: «Ella era la que brindaba amor y consuelo, la primera en abrazarte. Hace 19 años, cuando yo luchaba contra el alcohol, mi madre […] me hizo uno de los regalos más grandiosos: me mostró cómo entregarme a Dios y aceptar su gracia en mi vida. Y rodeado por sus brazos, me sentí como el hijo pródigo que regresaba al hogar, con el amor de Dios que fluía a través de ella. ¡Ese sí que fue un buen regalo!».
Un canto para recordar
Me encantó recibir de regalo por correo un CD de música aplicada a las Escrituras. Después de escucharlo varias veces, algunas de las melodías me quedaron grabadas en la memoria. Al poco tiempo, podía cantar las palabras de un par de versículos de los Salmos, sin ayuda de la grabación.