¿Casi satisfecho?
Cuando salí del restaurante a buscar el auto en el estacionamiento, vi una camioneta que pasaba a toda velocidad entre los coches. Mientras observaba la actitud descontrolada del conductor, me llamó la atención la frase escrita en la matrícula del frente del vehículo: «Casi satisfecho». Después de pensar en ese mensaje y en lo que intentaba transmitir, llegué a la conclusión de que el concepto «casi satisfecho» no existe. O estamos satisfechos o no lo estamos.
Un día especial
¿Qué tiene de especial el 4 de septiembre? Quizá sea tu cumpleaños o algún aniversario. Eso lo haría especial. O tal vez podrías celebrar las efemérides de esta jornada. Por ejemplo, en el año 476, cayó Roma, lo cual marcó el comienzo de la Edad Media. O esto: en 1882, Tomás Edison puso en funcionamiento la primera central eléctrica de la historia. O si te gusta la política: en 1970, Salvador Allende fue elegido presidente de Chile con un margen muy estrecho de votos.
Nada de religión
Me llamó la atención una publicidad de una iglesia en la radio: «Por lo que has oído del cristianismo, tal vez no te interese la religión. Bueno, quizá te sorprenda… a Jesús tampoco le interesaba, pero sí enfatizaba las relaciones interpersonales y la enseñanza de amarnos unos a otros». Agregaba: «Tal vez no te gusten algunas cosas de nuestra iglesia, pero te ofrecemos una comunión auténtica. Además, estamos aprendiendo a amarnos los unos a los otros y a Dios. Tu visita será bienvenida».
Copero del rey
Uno de mis pasajes bíblicos favoritos relacionados con el trabajo es Nehemías 1–2. Nehemías, un funcionario del rey Artajerjes, había sido un trabajador tan ejemplar que el monarca quiso honrarlo brindándole ayuda cuando estuvo triste porque Jerusalén seguía en ruinas. Le preguntó: «¿Por qué está triste tu rostro? […] ¿Qué cosa pides?…» (Nehemías 2:2, 4). No era un empleado cualquiera; era el copero, el hombre que probaba la bebida del rey para impedir que lo envenenaran. Para alcanzar tal posición, aparentemente se esforzó en su trabajo y honró a Dios en todo. Y el rey le concedió sus peticiones.
Andar más lento
Cuando al escritor Bruce Feiler le diagnosticaron cáncer óseo en la cadera, necesitó ayuda para caminar durante más de un año. Aprender a movilizarse con muletas le hizo valorar la importancia de andar más lentamente en la vida. Declaró: «La idea de desacelerar se convirtió en la lección más importante que aprendí por experiencia propia».
Lo auténtico
A veces, limpiar el altillo del abuelo tiene sus ventajas. Una vez, un hombre descubrió unas tarjetas de béisbol de más de 100 años de antigüedad en perfecto estado. Los tasadores las valuaron en tres millones de dólares.
Riesgos y rescate
El 7 de septiembre de 1838, Grace Darling, hija del encargado de un faro en Inglaterra, divisó un naufragio y algunos sobrevivientes cerca de la costa. Ella y su padre remaron valientemente en su bote unos 1.600 metros (1 milla), en medio de las aguas turbulentas, y rescataron varias personas. Grace se convirtió en una leyenda por su corazón compasivo y mano firme al arriesgar su vida para rescatar a otros.
Interés abrumador
Hace un tiempo, escribí un artículo sobre mi esposa Marlene y sus problemas de vértigo. Cuando se publicó el devocional, me sorprendió la oleada de respuestas de lectores que ofrecían estímulo, ayuda, sugerencias y, mayormente, se interesaban por su bienestar. Llegaronde todo el mundo, de personas de todas las esferas de la vida. Las expresiones de afectuosa preocupación por mi esposa alcanzaron tal punto que resultó imposible responder a todos. Quedamos poderosamente maravillados al ver la respuesta del cuerpo de Cristo frente a la lucha de Marlene. Estábamos y seguimos estando profundamente agradecidos.
Una salida
La carretera 77, que atraviesa los Apalaches en Virginia Occidental, Estados Unidos, tiene unas rampas para emergencias o de escape. Estas salidas están en una parte de la carretera donde el nivel desciende unos 400 metros (1.300 pies) en solo 10 km (6 millas). Esta brusca pendiente, combinada con las curvas, puede generar problemas a los automovilistas; en especial, a los camioneros.
Rodeado de misericordia
Era casi imposible no ver el inmenso cartel con fondo rojo y letras blancas gigantes que proclamaba: «Este año, miles de hombres morirán de obstinación». Después nos enteramos de que ese aviso era uno de cientos, iguales, dirigidos a hombres de edad mediana que habitualmente evitan los exámenes médicos de rutina y suelen morir por enfermedades prevenibles.