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De la espada mortal

La sobresaliente escultura de Sabin Howard, El viaje de un soldado, respira vitalidad y angustia: 38 imágenes de bronce se inclinan hacia adelante en un bajorrelieve que describe la vida de un soldado de la Primera Guerra Mundial. Comienza con una conmovedora despedida de la familia y pasa a los horrores de la batalla. Al final, la escultura vuelve a casa, donde la hija del veterano mira dentro de su casco dado vuelta… solo para prever la Segunda Guerra Mundial.

Esperanza renovada

Thia estaba desconcertado. ¿Por qué su hijo de 18 años pasaba tanto tiempo en la biblioteca estos días? Autista y que rara vez hablaba con alguien, solía volver a casa enseguida de la clase. ¿Qué había cambiado? Tras insistir, su hijo finalmente respondió: «Estudio con Navin».

Un salto de fe

Unos 700 pingüinos emperadores de solo seis meses de edad estaban amontonados en el borde de un acantilado de hielo a unos quince metros del agua helada en la zona oeste de la Antártida. Por fin, un pingüino se inclinó hacia adelante y dio «un salto de fe», zambulléndose al agua.

Amar la verdad

Juan odia la escuela. Las clases de álgebra, gramática y la tabla periódica lo aburren. Pero le encanta construir casas. Su padre lo lleva a trabajar en el verano, y Juan no se cansa. Tiene apenas 16 años, pero sabe sobre cemento, tejas y armazones de paredes. ¿Qué diferencia hay entre la escuela y la construcción? Amor. Juan ama una cosa y no la otra. Su amor alimenta su conocimiento.

Amor digno de nuestra vida

William Temple, un obispo inglés del siglo xix, concluyó una vez un mensaje a los estudiantes en Oxford con las palabras del himno La cruz sangrienta al contemplar. Pero advirtió sobre tomar livianamente la canción: «Si sienten [las palabras] de todo corazón, cántenlas lo más fuerte que puedan. Si no las sienten para nada, permanezcan en silencio. Si las sienten un poco y quieren sentirlas más, cántenlas bien suave». Lentamente, miles de voces empezaron a cantar en un susurro las líneas finales con sobriedad: «¿Y qué podré yo darte a ti, a cambio de tan grande don? / Es todo pobre, todo ruin; toma, oh, Señor, mi corazón».

Amar al extranjero

La esposa de un amigo, una maestra costurera, hizo un plan amoroso antes de morir de una larga enfermedad. Donó todo su equipo de costura al gremio de costureros de nuestra ciudad: máquinas de coser, mesas para cortar y más, para dar clases a inmigrantes recién llegados. «Seis mujeres vinieron a buscar todo —nos dijo el esposo—. Sus alumnas trabajan duro y están ansiosas por aprender».

Un Dios dolido

Luego del devastador terremoto en Turquía en febrero de 2023, una foto inquietante apareció en los noticieros: un padre sentado en medio de las ruinas, sosteniendo una mano que sobresalía de los escombros: la mano de su hija. Se ve el borde del colchón donde había estado durmiendo la hija y los dedos sin vida que él sostiene. Si rostro es sombrío; su dolor, profundo.

Mejor juntos

Los diez años de drogadicción de Meggie la tuvieron entrando y saliendo de la cárcel. Sin un cambio de vida, volvería pronto. Entonces, conoció a Hans, un exdrogadicto que casi perdió la mano por cortarse una vena al inyectarse. «Esa fue la primera vez que clamé a Dios», dijo Hans. La respuesta de Dios lo preparó para ser especialista en una organización que coordina la recuperación de adictos presos.

Gracia abundante de Dios

A los 51 años de edad, Ynes Mexia (1870-1938) decidió estudiar botánica en la universidad. Durante sus trece años de profesión, recorrió América del Sur y Central, descubriendo 500 especies nuevas de plantas. No es la única que lo ha hecho. Los científicos descubren casi 2.000 plantas nuevas cada año.

Seguir a Dios

Hace unos años, en mi día libre durante una visita a París, tuve tiempo para recorrer sola la afamada ciudad, antes de encontrarme con una amiga para almorzar cerca de la torre Eiffel. Todo iba bien hasta que mi teléfono se quedó sin batería. No tenía mapa, así que no sabía adónde iba, pero esta chica de ciudad no entró en pánico. Solo seguí caminando hacia el río Sena y mantuve la mirada en la torre. Mi plan funcionó hasta que me acerqué al destino que, de alguna manera, desapareció detrás de los edificios circundantes.