Calmar la tormenta
Mientras el huracán Katrina se acercaba a la costa del Golfo de México, un pastor jubilado y su esposa dejaron su casa. Su hija les rogó que fueran con ella, lejos de allí, pero la pareja no tenía dinero para viajar porque los bancos estaban cerrados. Después de la tormenta, volvieron a buscar algunas pertenencias, y solo pudieron salvar unas fotos de la familia que flotaban en el agua. Cuando el hombre sacó la foto del marco para que se secara, cayeron varios billetes de dinero… el importe exacto para comprar dos pasajes hasta la casa de su hija. Allí aprendieron que podían confiar en que Jesús supliría sus necesidades.
Nuestra fortaleza y canción
Llamado a menudo «el rey de las marchas», el compositor y director de bandas John Philip Sousa compuso obras que se han interpretado en todo el mundo durante más de cien años. Tal como declaró el historiador de música Loras John Schissel: «Sousa es para las marchas lo que Beethoven es para las sinfonías». Sousa comprendía el poder de la música para motivar, animar e inspirar a la gente.
Charla de ardilla
Había puesto una malla para ajardinar mi patio, sobre la cual iba a colocar unas piedras decorativas. Mientras me preparaba para terminar la tarea, noté que una ardilla se había enganchado en la red.
Atascado en el lodo
¡Estábamos totalmente atascados! Mientras ponía unas flores en la tumba de mis padres, mi esposo apartó el auto para dejar pasar a otro. Había llovido durante semanas y el área para estacionar estaba inundada. Cuando quisimos irnos, descubrimos que el coche estaba atascado. Las ruedas giraban en el fango y se hundían cada vez más.
Buscadores de sabiduría
Cada fin de año, los colegios y las universidades tienen ceremonias de graduación para celebrar el éxito de los alumnos que han terminado sus estudios y obtenido un diploma. Después de atravesar el escenario, esos graduados entrarán en un mundo que los cambiará. El simple conocimiento académico no será suficiente, y la clave para el éxito será aplicar sabiamente lo que han aprendido.
Reparar un corazón roto
El Museo de las Relaciones Rotas, en Zagreb, Croacia,, está lleno de donaciones anónimas de recordatorios de amores que no funcionaron. Animales de peluche, cartas de amor enmarcadas en vidrios rotos y vestidos de novia hablan claramente de corazones partidos. Algunos visitantes se van llorando al pensar en lo que perdieron, mientras que otras parejas salen abrazadas y prometiéndose cumplir con lo que esperan uno del otro.
Mantenerse enfocado
Es mi discípula, oí decir a una mujer sobre alguien a quien ella ayudaba. Como seguidores de Cristo, todos debemos hacer discípulos; es decir: hablarles de la buena noticia de salvación a las personas y ayudarlas a crecer espiritualmente. Sin embargo, es fácil dirigir el enfoque hacia nosotros y no hacia Jesús.
El gran Sanador
Los médicos que conozco son inteligentes, diligentes y compasivos. En muchas ocasiones, han aliviado mi sufrimiento, y doy gracias por su capacidad para diagnosticar enfermedades, prescribir medicamentos, acomodar huesos fracturados y suturar heridas. Sin embargo, esto no significa que tenga fe en los médicos en lugar de confiar en Dios.
Un paso más cerca
Hace unos años, un amigo y yo partimos para escalar el monte Whitney, de 4.421 metros de altura, el más alto de Estados Unidos continental. Una noche, llegamos al pie del cerro, extendimos nuestras bolsas de dormir en el campamento y tratamos de descansar antes de empezar el ascenso al amanecer. Para escalarlo, no se requiere ninguna técnica, sino que solo hay que hacer una caminata larga y agotadora en subida constante de unos 18 kilómetros.
El poder de la alabanza
Guillermito fue secuestrado de la acera de su casa cuando tenía nueve años. Durante horas, mientras el secuestrador lo llevaba en un auto, no sabía qué iba a sucederle. Entonces, decidió cantar una canción llamada Toda la alabanza. Mientras repetía la letra una y otra vez, el hombre insultaba y le decía que se callara. Finalmente, detuvo el auto y dejó que Guillermito se bajara… sano y salvo.