Amor que derriba muros
Lectura de hoy: Efesios 2:11-22
Porque él es nuestra paz, quien de ambos nos hizo uno. Él derribó en su carne la barrera de división, es decir, la hostilidad. — Efesios 2:14
Cuando era un pastor joven, propuse alcanzar a niños de un vecindario pobre del centro urbano. Lo que esperaba era una conversación. Lo que recibí fue rechazo. Un líder de la iglesia dejó claro, sin rodeos, que las personas que no se parecían a nosotros no eran bienvenidas. La sala quedó en silencio; no por sorpresa, sino por aceptación. Aquel momento puso al descubierto un muro que yo no sabía que existía, construido no con ladrillos, sino con temor y prejuicio.
Años después, Dios me llamó de vuelta a ese mismo tipo de iglesia; esta vez, para unir a dos congregaciones segregadas en una sola. Fue costoso. Algunas personas se fueron. Pero algo hermoso comenzó a formarse: una comunidad donde antiguos desconocidos llegaron a ser familia.
En Efesios 2, el apóstol Pablo nos recuerda que Jesús «ha derribado la barrera de división, es decir, la hostilidad» (v. 14). Cristo no invitó a los creyentes judíos y no judíos a tolerarse unos a otros desde una distancia segura. Él creó «de los dos hombres un solo hombre nuevo»: una sola «familia», un solo hogar (v. 19), unido por la gracia.
Podemos sentir la tentación de reconstruir lo que Jesús derribó: muros de cultura, política, etnia o temor. Sin embargo, el evangelio nos llama a luchar contra esa tentación. Nos llama a la unidad.
¿Qué hacemos ahora? Vivimos como personas que creen que el muro ya no existe. Da un primer paso e identifica un muro en tu vida. ¿Hay alguien hacia quien guardas sentimientos negativos? Pídele a Dios que te ayude a verlo como él lo ve. Luego acércate con la fuerza que él te da y dedica tiempo a conocerlo. Vivamos como si el muro que Cristo destruyó hubiera desaparecido de verdad.
Rusty Price
¿Qué muros has observado o encontrado en tu vida? ¿Cómo puedes vivir en unidad con otro creyente que quizá sea un poco diferente de ti?
Jesús, gracias por derribar todo muro que nos separa. Por favor, enséñame a vivir como una sola familia con otros creyentes. Amén.
Somos Vecinos
¿Qué significa realmente amar a tu vecino? A través de este plan de lectura especial de 10 días por el Mes Nacional de la Herencia Hispana, descubre cómo Jesús nos llama a construir relaciones, derribar barreras y reflejar Su amor cada día.
