Categoría  |  Nuestro Pan Diario

Un mensaje seductor

Estás sentado en un teatro con las luces apagadas y disfrutando de un concierto, una obra o una película, cuando, de repente, se enciende la luz de un teléfono móvil mientras alguien lee un mensaje de texto que le llegó y, quizá, se toma un tiempo para responder. En su libro Superficiales: ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?, Nicholas Carr dice que, en nuestro conectado mundo, «la sensación de que tal vez tengamos un mensaje» está volviéndose cada vez más difícil de resistir.

Corrígelos

La madre y terapeuta Lori Gottlieb dice que los padres que están obsesionados con la felicidad de sus hijos tal vez estén contribuyendo a que se conviertan en adultos desdichados. Los consienten, no los preparan para enfrentar el mundo real, miran para otro lado cuando hacen algo malo y tampoco los disciplinan.

Del deber al deleite

Debido a la intensa actividad de mi esposa, a veces puede dedicarle solo un tiempo limitado por semana a cada uno de nuestros nietos. Sin embargo, cuando es posible, reorganiza sus horarios para pasar más tiempo con ellos; no por cumplir con su deber, sino porque los ama. Cuando la veo con ellos, entiendo qué significa la palabra deleite.

Lo que necesitamos

Las historias desgarradoras no dejan de ocurrir. El amigo cuya hija ha abandonado a su esposo e hijos; los padres que acabo de conocer y que perdieron a sus hijos adolescentes en accidentes automovilísticos; el líder y pilar de la iglesia cuyos años de jubilado han estado marcados por una serie de malas noticias sobre su salud. Tú conoces las historias. Incluso, tal vez tengas la tuya.

Unidad familiar

Con mi esposo y mis hijos, tenemos una tradición que nos divierte. Sucede cuando estamos en casa y alguno exclama: «¡abrazo familiar!». Nuestro lugar de encuentro suele ser la cocina, donde yo abrazo a los niños y mi esposo extiende los brazos para abrazarnos a todos. Es nuestra manera de expresar amor y de disfrutar de un breve momento de comunión familiar.

Volar solo

Los días 20 y 21 de mayo de 1927 marcaron un hito en la historia de la aviación, cuando Charles Lindbergh hizo el primer vuelo solo y sin escalas a través del Océano Atlántico. Ha habido muchos vuelos más que lo cruzaron, pero ninguno con un piloto que volara solo. Fue un logro histórico. Cuando Lindbergh aterrizó en Le Bourget Field, en París, una multitud de admiradores se agolpó para aplaudirlo por su proeza. Más tarde, cuando volvió a los Estados Unidos, lo honraron con desfiles y recompensas en reconocimiento a su valentía y espíritu individualista.

Bueno y abundante

Debo admitir que soy sumamente goloso. De todos los dulces que me encantan, los Good & Plenty [Bueno y abundante] están entre los primeros de la lista. ¡La vida es buena cuando tengo un puñado de esos exquisitos caramelos recubiertos de azúcar!

Imitar lo bueno

La mayoría de la gente coincidiría en que la vida es una mezcla dolorosa de cosas buenas y malas. Esto se aplica al matrimonio, las amistades, la familia, el trabajo y la iglesia. Sin embargo, nos sorprendemos y decepcionamos cuando el egoísmo entra en escena dentro de la comunión de quienes procuran adorar y servir a Cristo juntos.

Indicar el camino

Hace poco, una grúa tuvo que remolcar el automóvil de mi esposa. Cuando le expliqué al hombre de la compañía cómo encontrar mi casa, le dije que le indicara al chofer que no siguiera las instrucciones de su GPS (sistema de posicionamiento global). Como había otra calle con el mismo nombre, pero quedaba del otro lado de un campo, era necesario darle indicaciones precisas. Entonces, me aseguró que le informaría.

La máscara de los caballos

Cerca de donde mi esposo y yo vivimos, hay una granja con muchos caballos. Durante ciertas épocas, estos animales tienen máscaras sobre los ojos. Por mucho tiempo, sentí pena por esos caballos que no podían ver, pero, después, me enteré de que mi suposición sobre esas máscaras estaba equivocada. Están hechas de una malla abierta y se puede ver a través de ellas. Estas mallas impiden el paso de las moscas que les enferman los ojos. Las máscaras no impiden que los caballos vean… ¡evitan que queden ciegos!