Había que actuar
Un congresista de los Estados Unidos de América tenía 23 años cuando participó en la histórica «Marcha a Washington» en 1963, encabezada por el Dr. Martin Luther King Jr., en defensa de los derechos humanos. Cincuenta años después, un periodista le preguntó a aquel parlamentario qué efecto le había producido en esa ocasión el discurso del Dr. King, Tengo un…
La maravilla de la vista
En el sitio de Internet livescience.com, leí algo bastante asombroso: «Si estuvieras parado en la cima de una montaña, mirando una extensión del planeta más grande de lo acostumbrado, podrías percibir luces a cientos de kilómetros de distancia. En una noche oscura, incluso alcanzarías a ver la luz de una vela ubicada a 48 kilómetros». No hacen falta telescopios ni gafas para visión nocturna, ya que el ojo humano está diseñado con tal precisión que, aun a larga distancia, es posible ver con claridad.
Dejar cosas
Durante poco más de un año, después de que nuestro hijo adolescente obtuvo su licencia de conducir y comenzó a llevar billetera, recibimos varias llamadas de personas que la habían encontrado en distintos lugares. Le advertimos que fuera más cuidadoso y que no la dejara en cualquier lado.
La Palabra renovadora
Cuando era niño, solíamos viajar en familia por una zona desértica de nuestro país. Nos encantaba ver a lo lejos las tormentas que, acompañadas de relámpagos y truenos, desencadenaban intensos chaparrones que bañaban la arena caliente. El agua fría refrescaba la tierra… y a nosotros.
La amabilidad «se viraliza»
La noticia de un sencillo acto de bondad en un metro de Nueva York recorrió el mundo. Un joven, con la cabeza cubierta con la capucha de su suéter, se durmió apoyado en el hombro de un pasajero mayor. Cuando alguien se ofreció para despertar al joven, el hombre dijo en voz baja: «Seguro que tuvo un día largo. Déjalo que duerma. Nos ha pasado a todos». Entonces, dejó que su cansado compañero de viaje durmiera sobre su hombro durante casi una hora. Cuando llegó a la estación donde debía bajarse, se levantó lentamente para no despertarlo. Mientras tanto, otro pasajero tomó una fotografía, la subió a una red social, y la foto «se viralizó».
Vale la pena
«No puedo —dijo Roberto, mientras arrojaba desesperado su lápiz. —¡Es demasiado difícil!». Leer y escribir le parecía algo imposible a nuestro hijo de nueve años, disléxico. Al fin, nos dieron una solución, pero fue difícil. Todas las noches, teníamos que hacerlo practicar lectura y escritura durante 20 minutos… sin excepción. A veces, no teníamos ganas de hacerlo, y otras, creíamos que él no progresaría nunca. De todos modos, nos habíamos propuesto lograr que su edad cronológica coincidiera con la que correspondía a saber leer, así que seguimos luchando.
Salido de la oscuridad
No sé en qué situación desesperante se encontraba Asaf, el escritor del Salmo 77, pero yo también he escuchado y expresado lamentos similares. Desde que perdí a mi hija, hace ya más de doce años, muchos que han sufrido la pérdida de un ser amado me han compartido que experimentaron sentimientos desgarradores como estos: clamar a Dios (v. 1); alzar las manos vacías hacia el cielo (v. 2); tener pensamientos perturbadores sobre el Señor debido a circunstancias terribles (v. 3); experimentar una tristeza inenarrable (v. 4); acobardarse ante la idea de ser abandonado (v. 7); temer que las promesas de Dios no se cumplan y que su misericordia se haya acabado (v. 8).
Narrador de historias
Después de la Guerra Civil Norteamericana (1861-1865), el general Lew Wallace fue gobernador de los territorios de Nuevo México, que aun no pertenecían a los Estados Unidos de América. Su labor lo puso en contacto con muchos de los personajes que formaron parte de la historia casi mítica del Lejano Oeste; entre ellos, Billy el Niño y el sheriff Pat Garrett. Fue allí donde Wallace escribió lo que algunos han llamado el libro cristiano más influyente del siglo xix: Ben Hur: Una historia de los tiempos de Cristo.
¿Cuál es tu lema?
Grug Crood, padre de una familia de cavernícolas en una película animada, cree que el único lugar seguro es su cueva. De noche, todos se acurrucan junto a él para que los proteja. También piensa que el lado aventurero de su hija solo puede exponerla al peligro. Su lema para la familia es: «Jamás no tener miedo». Dicho de otro modo: «Siempre tener miedo».
¿Tarde para cambiar?
Muchos idiomas tienen dichos sobre la dificultad de cambiar hábitos antiguos. En inglés: You can’t teach an old dog new tricks [Perro viejo no aprende trucos nuevos]. En francés: Ce n’est pas a un vieux singe qu’on apprend a faire la grimace [Mono viejo no aprende a hacer muecas]. En español: Loro viejo no aprende a hablar.