Que Dios elija
Quizá tengamos anhelos secretos que son demasiado profundos como para contárselos a otras personas. Puede ser algo relacionado con el matrimonio, con un trabajo o ministerio que nos gustaría realizar, o con un lugar especial donde querríamos servir. Debemos colocar cada deseo en las manos de Dios y orar, diciendo: «Señor, elige por mí. No lo haré solo».
La devoción de Dios
En 1826, el escritor británico Thomas Carlyle se casó con Jane Welsh, otra escritora de renombre. Ella se dedicó a respaldar el éxito de su esposo y lo ayudaba de todo corazón.
¿Importan las palabras?
Escuché decir a un adolescente de una familia creyente: «Mi mamá no cree que esté mal decir palabrotas». Luego aclaró cuáles le parecían aceptables a ella; eran términos que desde hace mucho tiempo se han considerado inapropiados.
Prueba de recesión
En su sermón titulado «¿Para qué sirve la recesión?», el pastor John Piper sugiere que, cuando la economía cae en picada, Dios tiene Sus propósitos. Algunos de estos propósitos podrían ser los siguientes:
Buscar satisfacción
En lo que respecta a resolver rompecabezas, todos sabemos que, para disfrutar de un resultado satisfactorio, se necesitan todas las piezas. En muchos aspectos, lo mismo sucede con la vida. Pasamos los días acomodando cosas, con la esperanza de elaborar un cuadro completo uniendo todas las partes desparramadas.
Honestamente
En los Estados Unidos, hoy es el Día nacional de la honestidad. Es un nombre poco conocido para el 30 de abril; sin embargo, es muy importante.
Agendas exigentes
¿Vives muy ocupado? Los plazos de entrega comerciales, las cuotas de productividad, y el transportar a los hijos a actividades educacionales y deportivas pueden indudablemente llenar tu agenda. Es fácil pensar: Si no tuviera tantas responsabilidades, podría andar en una comunión vital con Dios.
Quiero ojos azules
Cuando era niña, Amy Carmichael (1867–1951) deseaba haber tenido ojos azules en vez de marrones. Incluso oró para que Dios le cambiara el color de ojos, y se decepcionó cuando eso no ocurrió. Al cumplir 20 años, Amy sintió que el Señor la estaba llamando para servirlo como misionera. Después de trabajar en varios lugares, se dirigió a la India. Allí fue donde se dio cuenta de lo sabio que era Dios al haberla hecho como ella era. Si sus ojos hubiesen sido azules, probablemente le habría resultado más difícil ser aceptada por personas de ojos marrones. Ella sirvió a Dios en la India durante 55 años.
Por Su nombre
Los antiguos israelitas se reunieron en Gilgal para la coronación de Saúl como su primer rey (1 Samuel 11:15). El Señor no estaba complacido de que Su pueblo hubiera pedido un rey; sin embargo, en esta ocasión, Samuel expresó estas palabras: «Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo» (12:22).
Universo humano
Durante las décadas de 1920 y 1930, el fotógrafo August Sander decidió retratar diferentes facetas de la sociedad alemana. A través de sus lentes vio operadores de fábricas y financistas, actrices y amas de casa, nazis y judíos. Aunque su colección publicada contiene sólo personas de su ciudad natal, Colonia, y de los alrededores, Sander captó lo que David Propson, en un artículo del periódico The Wall Street Journal, denominó «un universo humano en su esfera limitada».