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Sabiamente lento

Cuando los fariseos llevaron ante Jesús a la mujer sorprendida en adulterio y le preguntaron qué hacer con ella, Él se inclinó un momento y escribió en la tierra (Juan 8:6-11). No sabemos qué puso; pero, cuando siguieron preguntándole, el Señor respondió con una breve frase: «El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella» (v. 7). Estas pocas palabras produjeron un gran impacto al confrontar a los fariseos con su pecado, ya que se fueron uno tras otro. Aun hoy, esas palabras resuenan en todo el mundo.

Cerca y lejos

Todo estaba tranquilo en nuestro jardín. Mientras yo trabajaba sobre la mesa del patio, nuestra perra Maggie yacía junto al césped. Un leve remolino de hojas secas cambió la situación. Maggie se levantó y, en un instante, daba vueltas alrededor de un árbol donde una ardilla se aferraba con firmeza al tronco.

¿Más viejo o mejor?

Sabemos que estamos envejeciendo cuando decimos cosas como: «¿Puedes creer lo jóvenes que son esos jugadores profesionales de fútbol?». Y, sin duda, es una señal de vejez cuando ya no preguntamos: «¿Cómo estás?», sino que decimos como sorprendidos: «Oye, ¡qué bien que estás!».

Buscar el sol

Cuando los días son soleados y cálidos, a Diana y a David les encanta andar en sus esquís a chorro en el lago, casi volando por encima de la superficie del agua. Sin embargo, una mañana, el día estaba fresco y bastante nublado, y Diana no podía convencer a su compañero de salir a navegar. Entonces, fue sola. Hacía tanto frío que iba de un lado a otro del lago tratando de mantenerse al sol para calentarse un poco. Sin embargo, cada vez que llegaba a una zona soleada, las nubes se movían y aparecía la sombra. Al darse cuenta de lo inútil y tonto que era buscar el sol, finalmente se rindió, porque no conseguía lo que ella quería.

¿Estás contento?

Una vez, un poeta escribió: «En general, el ser humano es insensato. Cuando hace calor, quiere frío; cuando hace frío, quiere calor. Siempre quiere lo que no está».

Empezar joven

Addie estaba un poco preocupada. Un domingo, antes de estar todos sentados a la mesa para almorzar, alguien había empezado a comer. Fue entonces que nuestra nieta de tres años dijo: «Todavía no oramos». Le preocupaba que nos olvidáramos de dar gracias.

Fe en la Biblia

Los libros para niños Las crónicas de Narnia, de C. S. Lewis, simbolizan la verdad cristiana. En El príncipe Caspian, el autor narra la historia de un tirano que usurpó el trono de la tierra encantada de Narnia. Su sobrino menor, el príncipe Caspian, oye sobre el gran rey de Narnia quien había muerto y resucitado para destruir el poder del mal. Su tío descarta el relato porque lo considera un cuento de hadas. Sin embargo, más tarde, el muchacho descubre que la antigua historia es real.

Promesas, promesas

Cuando la gente dice suspirando: «Promesas, promesas», suele ser porque se ha desilusionado de alguien que no cumplió con su palabra. Cuanto más sucede esto, mayor es la tristeza y más profundo el suspiro.

Hora de crecer

Mientras miraba algunas tarjetas de cumpleaños en una tienda de regalos, encontré una que me hizo reír. El mensaje decía: «Sólo eres joven una vez, pero puedes ser inmaduro siempre». Esa tarjeta estimuló mi sentido del humor. No tener que crecer posee cierto atractivo, como puede atestiguar todo admirador de Peter Pan.

La mascota de Mozart

Mozart es considerado un genio de la composición musical. En una ocasión, aun el canto de un ave lo inspiró. Tenía de mascota un estornino cuyo canto le fascinaba tanto que, según dicen algunos, escribió una pieza musical basada en la melodía que escuchaba en su gorjeo.