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Metas diferentes

En 1945, el golfista profesional Byron Nelson tuvo una temporada increíble. De los 30 torneos en que participó, ganó la asombrosa cantidad de 18, incluso 11 seguidos. Si hubiese querido, podría haber continuado su carrera y quizá haberse convertido en el jugador más grande de todos los tiempos. Sin embargo, esa no era su meta. Lo que buscaba era ganar suficiente dinero jugando golf para poder comprarse una estancia y pasar el resto de su vida haciendo lo que realmente amaba. Por eso, en vez de continuar en la cúspide de su carrera, Nelson se retiró a los 34 años, para convertirse en estanciero. Tenía otros objetivos.

Naturaleza maravillosa

Al haber crecido entre los bosques y las aguas de la región central y norte de los Estados Unidos, me fascinan la fauna y la flora nativas de esta región. No obstante, en un reciente viaje a la costa californiana, quedé sin aliento al observar maravillado los elefantes marinos que resoplaban y los leones marinos que bramaban, y también un bosque de tranquilas secuoyas. Vi a lo lejos pelícanos volando en formaciones y ballenas migratorias que lanzaban chorros de agua. Todo es una muestra de las millones de especies que conforman el intrincado y preciso equilibrio de la naturaleza.

Documento auténtico

Una de las cosas más especiales que tengo en la pared de mi oficina, en casa, es un Certificado de Autenticidad.

Vuelo de pájaro

Una noche, después de la cena, un pajarito marrón entró volando a nuestra casa por la puerta delantera. Entonces, comenzó la persecución. Cada vez que mi esposo se le acercaba, el pequeño intruso revoloteaba desesperado buscando una salida. Antes que pudiéramos escoltarlo a salvo hacia fuera, la avecilla recorrió la casa tan frenéticamente que podíamos ver que el pecho le vibraba por los rápidos latidos del corazón.

Problema con la ira

El 6 de junio de 1944, el comandante supremo aliado Dwight D. Eisenhower era el hombre más poderoso de la tierra. Bajo su mando, el ejército anfibio más grande de todos los tiempos se preparaba para liberar el continente europeo del dominio nazi. ¿Cómo pudo él comandar un ejército tan inmenso? Parte de la respuesta puede vincularse con su notoria capacidad para trabajar con distintas clases de personas.

¿Un domingo más?

Un soleado domingo por la tarde, después de regresar de la iglesia, salí a caminar por el vecindario. Un hombre cortaba el césped junto a la acera, y lo saludé con el habitual «hola, ¿cómo estás?». Con tono negativo, respondió: «Es sólo un domingo más». Luego, me pregunté qué había querido decir: ¿Sólo hago mis tareas; cumplo mis obligaciones?

Sabemos qué está mal

Echa un vistazo a cualquier periódico y los títulos te dirán qué está pasando en el mundo. Mira televisión, escucha la radio, habla con amigos, y te sobrarán opiniones en cuanto qué anda mal en el planeta Tierra. Esto se debe a que es fácil señalar lo malo.

Los perdidos

Durante mis años de estudios terciarios, trabajaba como guía, llevando muchachos a escalar en el Parque Nacional Rocky Mountain, en Colorado. Una vez, uno de ellos (un tipo pequeño y lento) se retrasó y, en una división del sendero, tomó el camino equivocado. Cuando llegamos al lugar para acampar, no podíamos encontrarlo por ninguna parte. Desesperado, salí a buscarlo.

El mandato de amar

En Singapur, debido a que algunos hijos adultos no cumplen con sus responsabilidades, algunos padres ancianos se han visto forzados a solicitar ayuda financiera de organizaciones de beneficencia y de otras dependencias estatales. Refiriéndose a esta creciente situación, un funcionario gubernamental dijo: «No podemos legislar el amor».

Nada de palabrotas

En noviembre de 2008, la Corte Suprema de los Estados Unidos debatió sobre los límites constitucionales del lenguaje profano. El Comité Federal de Comunicaciones citó a una empresa de radiodifusión nacional por haber permitido que dos animadores usaran al aire dos palabrotas de uso corriente. La compañía argumentó que las palabrotas «fugaces» sin una evidente connotación sexual no debían sancionarse. Otros replicaron diciendo que nuestro deber es proteger a los niños de dicho lenguaje.