Una fragancia
Katie entró nerviosa a la fiesta del grupo juvenil de la iglesia a la que Linda la había invitado. No había ido a una iglesia desde que era niña y no sabía qué esperar en una cena para celebrar el día de los enamorados con personas en su mayoría desconocidas. Pero su corazón empezó a tranquilizarse cuando encontró varias notas afectuosas sobre su plato, escritas para ella por todos los presentes. También tenían tarjetas para intercambiar, pero a Katie la conmovió que pensaran en hacer eso por ella, que solo estaba de visita.
El legado
Un día, mi esposa me llamó al trabajo y dijo: «Algo pasa en la casa de al lado. Está lleno de autos». Como conocía la ocupación de mi vecino, temí lo peor, lo cual se confirmó de inmediato. Mientras cumplía su deber, Trevor Slot, que era policía, había sido asesinado al tratar de detener a dos ladrones que escapaban de un banco. Nuestra comunidad quedó atónita.
Que baje al corazón
Cuando yo era niña, mi profesora de piano insistía mucho con la memorización. No bastaba con poder interpretar una pieza sin errores; tenía que ejecutar varias a la perfección y de memoria. Su razonamiento era este: no quería que cuando le pidieran a sus alumnos que tocaran, ellos dijeran: «Lo lamento, no tengo partitura».
El romance
En los tiempos bíblicos, las viudas solían vivir en la pobreza. Rut y su suegra Noemí enfrentaron esa situación después de la muerte de sus respectivos esposos. Pero Dios tenía un plan para brindarles seguridad, que además, incluía a Rut como parte vital de un diseño mucho más importante.
Más que justo y recto
La situación laboral en Inglaterra durante el siglo xix era desastrosa. Hombres, mujeres y niños trabajaban en fábricas peligrosas durante el día, y después se iban a sus casas en sucios conventillos por la noche. A la mayoría de los dueños de esas fábricas no les importaba mucho el bienestar de sus empleados.
En seis palabras
Durante los últimos 15 años, el nombre y el rostro de Dan Smith han aparecido en volantes en cafeterías, lavanderías y tiendas pequeñas en toda la ciudad de Nueva York. El eslogan de seis palabras del volante anuncia: Dan Smith enseña a tocar guitarra. Como resultado, el Sr. Smith está ocupado a más no poder, enseñando a sus alumnos a tocar la guitarra. Muchos estudiantes entusiastas ponen sus propios avisos en otros lugares, lo cual es una manera de decir: «Dan Smith me enseñó a tocar guitarra. Puede enseñarte a ti también».
La verdad sobre los mapas
El GPS (sistema de posicionamiento global) es la herramienta más novedosa para ayudar a los viajeros a encontrar la mejor ruta hacia su destino, pero mi esposo y yo todavía viajamos a la antigua usanza: con mapas. Como Jay suele ser el conductor, está preestablecido que yo haga la tarea de copiloto. Por lo general, no tengo problema para orientarme, pero cuando el automóvil está en movimiento, me despista. Aunque sé adónde quiero llegar, no puedo determinar la mejor manera de hacerlo si no nos detenemos para averiguar dónde estamos. Necesito orientarme.
Servicio de despertador
Una mañana de otoño, antes del amanecer, iba en mi automóvil a trabajar. De pronto, me sobresaltó un destello pardo frente a las luces delanteras, seguido del ruido de algo que golpeó contra el capó. ¡Había rozado un ciervo a unos 110 km (70 millas) por hora! Fue solo un golpe de refilón, y el coche no se dañó (tampoco el ciervo, hasta donde pude observar), pero sin duda, me impresionó. Como de costumbre, conducía en «piloto automático» por el conocido camino a la oficina, pero la conmoción del incidente hizo que prestara más atención. Seguí más alerta y tratando de calmar los acelerados latidos de mi corazón. Fue un servicio de despertador sumamente desagradable.
¿Desamparado?
¿Sabes qué salmo se cita con más frecuencia en el Nuevo Testamento? Quizá pensaste que es el conocido y amado Salmo 23, pero en realidad, es el 22. Comienza con las palabras patéticas y conmovedoras que expresó Jesús en la cruz: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?» (Mateo 27:46; Marcos 15:34).
Algo que esconder
Si tienes algo que esconder, Mike Slattery quizá tenga la solución. Hace varios años, una compañía de teléfonos móviles quiso poner una antena en su propiedad y disimularla para que pareciera un pino. Mike tuvo una idea mejor: construir un granero falso con paneles de vinilo que permitieran que las ondas de radio los atravesaran. Después, desarrolló esta idea hasta que se convirtió en una empresa que levanta estructuras para ocultar antenas, por razones de seguridad y de estética. Slattery está convencido de que muchos de sus vecinos todavía no tienen ni idea de qué hay adentro de su granero (tomado de The Gazette, Colorado Springs, EE.UU.).