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¿Qué esperas?

En su libro Dios en el banquillo, C. S. Lewis escribió: «Imagina que un grupo de personas vive en el mismo edificio. La mitad piensa que es un hotel, y la otra cree que es una cárcel. Los que piensan que es un hotel podrían considerarlo bastante intolerable, pero los que creían que era una cárcel podrían decidir que, en realidad, es sorprendentemente confortable». Con inteligencia, Lewis usó este contraste para ilustrar que nuestra perspectiva de la vida depende de las expectativas. Señala: «Si piensas que el propósito de este mundo es hacernos felices, lo hallarás bastante intolerable; si lo consideras un lugar para capacitarnos y corregirnos, no es tan malo».

Esperar en Dios

Cha Sa-soon, una mujer coreana de 69 años, finalmente recibió su licencia de conducir, después de tratar de aprobar el examen escrito durante tres años. Quería obtenerla para poder llevar a sus nietos al zoológico.

Enarbolar la bandera

La reina Isabel ii ha reinado sobre Gran Bretaña por más de 60 años. La amabilidad y la clase han caracterizado su monarquía. De manera diligente, ha entregado su vida para servir bien a su nación; como resultado, la aman y veneran profundamente. Por eso, es comprensible la importancia de la bandera que flamea sobre el Palacio de Buckingham. Cuando está izada, significa que la reina está en la residencia del corazón de Londres. La bandera es una declaración pública de que ella está con su pueblo.

Ayudante fiel

Cuando era niño, mi padre tenía que arrojar desechos a los cerdos hambrientos en la granja donde se crió. Odiaba ese trabajo porque los puercos lo hacían caer cuando entraba en el corral. La tarea habría sido imposible si no hubiese sido por un fiel ayudante que lo acompañaba: una perra ovejero alemán llamada Sugarbear. Ella se ponía entre mi padre y los cerdos, y mantenía los animales alejados hasta que él terminaba su trabajo.

Ovejas rosadas

Mientras viajaba por una carretera de Glasgow a Edimburgo, en Escocia, disfrutaba del hermoso panorama pastoril, cuando me llamó la atención algo bastante cómico. Sobre una pequeña colina, había un gran rebaño de ovejas rosadas.

Cultura descartable

Hoy, más que nunca, vivimos en una cultura descartable. Piensa un instante en algunos de los objetos descartables: hojas de afeitar, botellas de agua, encendedores, platos de papel, utensilios de comer plásticos. Estos productos se usan, se descartan y se reemplazan.

Luz filtrada

Un cuadro de Bob Simpich, titulado Un sendero de luz, muestra un bosque de álamos donde el sol otoñal produce un reflejo dorado en sus hojas. Las ramas más altas brillan totalmente iluminadas, mientras que el suelo al pie de los árboles es una mezcla de sombras y rayos de sol. El pintor manifestó sobre el contraste: «Me encanta la luz que se filtra hasta el suelo del bosque. Entreteje una magia especial».

En la tormenta

La tormenta estaba gestándose… no solo en el horizonte, sino en la casa de mi amiga. «Cuando estaba en Hong Kong —contó ella—, el servicio meteorológico local anunció que se acercaba una gran tormenta. Pero, más allá de lo que sucedía fuera de mi ventana, en casa se anticipaba un temporal. Mi papá estaba internado y toda la familia intentaba equilibrar las responsabilidades del hogar y del trabajo con las visitas al hospital. Todos estábamos cansados y perdiendo la paciencia, y la situación en casa era tensa».

El poder del ritual

Cuando era niña, una de las reglas en casa era no irse a dormir enojados (Efesios 4:26). Teníamos que resolver todas las peleas y desacuerdos. Esto implicaba un ritual a la hora de acostarnos: mamá y papá nos decían a mi hermano y a mí: «Buenas noches. Los amamos», a lo cual debíamos responder: «Buenas noches. Los amamos».

En cada dificultad

En el mundo, hay muchas ciudades con monumentos en honor a algún ciudadano ilustre, pero algunas se caracterizan por tener estatuas singulares. Una de ellas, honra a un escarabajo. A principios del siglo xx, este gorgojo encapsulado migró de México al sur de los Estados Unidos. Años después, había destruido plantaciones enteras de algodón, la principal fuente de ingresos. Desesperados, los granjeros comenzaron a plantar otras semillas: las nueces. Al darse cuenta de que habían dependido de un solo grano durante tanto tiempo, reconocieron que les debían a los escarabajos el gran beneficio de haberlos obligado a diversificarse.