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El zoológico de su padre

June Williams tenía solo cuatro años cuando su padre compró un terreno para hacer un zoológico sin rejas ni cuevas. Siempre recuerda lo creativo que era su papá al tratar de ayudar a los animales salvajes a sentirse libres aun en confinamiento. En la actualidad, el Zoológico Chester es una de las atracciones más populares de Inglaterra. Alberga 11.000 animales en un terreno de unas 45 hectáreas, y refleja el interés de su padre por el bienestar y la conservación de los animales.

Antes del teléfono

Como madre de niños pequeños, suelo ser susceptible al pánico. Lo primero que hago es llamar por teléfono a mi mamá y preguntarle qué hacer con la alergia de mi hijo o la repentina tos de mi hija.

¿Qué es esto?

Mi madre enseñó en la escuela dominical durante décadas. Un día, quería mostrar cómo Dios les proveyó comida a los israelitas en el desierto. Para darle vida a su relato, hizo un «maná» para los niños de su clase. Cortó trozos pequeños de pan y les puso miel encima. Su receta se inspiró en la descripción bíblica: «dulce como el pan con miel» (Éxodo 16:31 tla).

Siguen las dudas

En 2014, una nave espacial estalló durante un vuelo de prueba. El copiloto murió, mientras que el piloto sobrevivió milagrosamente. Los investigadores determinaron lo que había sucedido, pero no encontraban la causa. El título de un artículo periodístico decía: «Siguen las dudas».

Palabras imprudentes

Últimamente, mi hija ha tenido muchos problemas de salud, y su esposo la ha cuidado y respaldado de maravilla. «¡Tienes un verdadero tesoro en él!», le dije.

Honrar a Dios

La reunión en la iglesia estaba en pleno desarrollo. Esa mañana, nos visitaban algunas personas por primera vez. El predicador iba por la mitad del sermón, cuando observé que una de las visitas salía. Sentí curiosidad y preocupación; entonces, salí detrás de ella.

Lecciones para niños

Cuando mi hija contó el problema que tenía en el comedor de la escuela, de inmediato me pregunté cómo podía ayudarla a solucionarlo. Pero luego, se me ocurrió otra cosa: quizá Dios lo había permitido para que ella pudiera verlo actuar y conocerlo mejor. En vez de correr a rescatarla, decidí orar por ella. ¡El problema se solucionó sin que yo hiciera nada!

Libérate

Un hombre de mediana edad se me acercó después de un taller que lideré donde él trabajaba, y preguntó: «He sido creyente casi toda la vida, pero mi manera de actuar me decepciona permanentemente. ¿Por qué parece que sigo haciendo siempre lo que no quiero y nunca hago lo que sé que debo? ¿Dios se está cansando de mí?». Otros dos hombres que estaban cerca también parecían interesados en escuchar la respuesta.

¡Bienvenido a casa!

Cuando estábamos atravesando un desafío muy particular con nuestro hijo, un amigo me llamó después de una reunión en la iglesia y me dijo: «Quiero que sepas que oro por ti y por tu hijo todos los días». Y agregó: «¡Me siento tan culpable!».

Gente real y Dios real

Hace muchos años, después de escribir sobre una tragedia familiar en un artículo de Nuestro Pan Diario, recibí una carta de un lector, que decía: «Me di cuenta de que los escritores son personas reales con problemas también reales». ¡Qué gran verdad! Observo la lista de hombres y mujeres que escriben estos artículos y veo cáncer, hijos descarriados, sueños incumplidos y muchas otras clases de pérdidas. Sin duda, somos simples personas reales que escriben sobre un Dios real que entiende nuestros problemas reales.