El poder de la misericordia

… De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

LUCAS 23:43

El piloto estadounidense Charles Brown regresaba de una misión durante la Segunda Guerra Mundial. Su B-17 había sido dañado y volaba con dificultad sobre los cielos de Alemania. Brown miró por la ventanilla y quedó paralizado. Un avión de combate alemán estaba casi a un metro de la punta de su ala, listo para disparar. «Esto es una pesadilla», dijo el copiloto. Brown vio los ojos del piloto alemán. Lo que ocurrió después fue extraordinario: el piloto alemán no apretó el gatillo. Le hizo un gesto con la cabeza a Brown y escoltó su B-17 por los cielos alemanes, protegiéndolo de los cañones antiaéreos.

Años después, Brown decidió buscar al alemán que le había perdonado la vida. Sorprendentemente, encontró al hombre misericordioso: Franz Stigler. Cuando se encontraron, se abrazaron y lloraron.

Esa misericordia que salva vidas es la que también experimentó el ladrón en la cruz. Este hombre sabía que iba a morir, pero comprendió que Jesús podía ofrecerle misericordia eterna por sus pecados: «Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino» (LUCAS 23:42). Jesús le extendió esa misericordia: «hoy estarás conmigo en el paraíso» (v. 43). Los que creemos en Jesús sabemos que somos salvados de manera similar por la misericordia amorosa de Dios.

Pero ¿mostramos misericordia a los demás? El poder de la misericordia surge de lo que Jesús hizo en la cruz. En Efesios se nos aconseja: «sed […] misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo» (4:32). Que Dios nos ayude a ser misericordiosos con otros hoy.

Ken Petersen

¿Qué vínculos en tu vida necesitan el poder de la misericordia? ¿Cómo puedes ser misericordioso con alguien que te ha herido?

Querido Dios, gracias a que fuiste misericordioso conmigo mediante la muerte de tu Hijo en la cruz, que pueda imitarte y ser misericordioso con los demás.

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