Rescatado por Jesús

El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.

COLOSENSES 1:13

En la cruda película Gran Torino, de Clint Eastwood, un veterano de guerra llamado Walt entabla amistad con un adolescente llamado Thao, después de atraparlo intentando robar su auto clásico y presionado por una pandilla local. Al ver que Thao no tiene futuro mientras las pandillas estén cerca, Walt intenta deshacerse de ellas usando la violencia, pero el plan resulta estrepitosamente contraproducente.

Al darse cuenta de que se necesita otro abordaje, una noche Walt camina hasta la casa de la pandilla. Los matones apuntan sus armas mientras él lentamente mete la mano en su abrigo. Entonces, como si fuera a tomar un arma, Walt saca rápidamente su mano del abrigo, lo que provoca una lluvia de disparos. Cae al suelo, con los brazos extendidos en forma de cruz. La policía llega, los pandilleros son arrestados, y Thao queda libre de la tiranía de ellos.

La acción de Walt retrata vívidamente un aspecto de la cruz. Como Thao, estábamos a merced de fuerzas malignas (EFESIOS 6:12). Pero cuando Jesús se sacrificó por nosotros, esos poderes fueron desarmados y encarcelados (COLOSENSES 2:15), ya que Dios «nos [libró] de la potestad de las tinieblas, y [trasladó] al reino de su amado Hijo» (1:13). Jesús no nos liberó usando la violencia, sino sometiéndose al mal en nuestro lugar. Ahora podemos convertirnos en aquello para lo que fuimos creados (vv. 10-11).

Walt está lejos de ser un personaje perfecto. Pero su acto final de sacrificio refleja lo que Jesús, que no tenía pecado, hizo por nosotros en la cruz: rescatarnos de manera sacrificial de la potestad de las tinieblas.

Sheridan Voysey

¿De qué poderes de las tinieblas necesitas tú o un ser querido ser rescatado hoy? Si no has sometido tu vida al liderazgo de Jesús, ¿qué te retiene?

Jesús, ¡gracias por morir por mí y rescatarme de los poderes de las tinieblas!

Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada.