Búsqueda del tesoro
El 1 de enero de 2008, Keith Severin y su hijo Adrien, de siete años, resolvieron que iban a dedicar juntos al menos quince minutos por día, durante todo ese año, para buscar tesoros. Un artículo de Carlos Alcalá, en el periódico local Sacramento Bee, relataba sobre sus salidas diarias, expuestos a toda clase de inclemencias del tiempo, para ver qué podían encontrar. Un año después, la colección de monedas, pelotas de golf, botellas y latas reciclables, y otros artículos diversos alcanzaban una suma de más de U$S1.000. Durante el proceso, disfrutaron de muchas horas de compañerismo y diversión.
Sin vuelta atrás
Ray Stedman, pastor en California por muchos años, una vez le dijo a su congregación: «En la víspera de Año Nuevo nos damos cuenta, como en ningún otro momento de nuestras vidas, de que jamás podremos retroceder el tiempo […]; podemos mirar atrás y recordar, pero es imposible volver a ninguna instancia del año que pasó».
¿Una mala idea?
El ex atleta había descuidado su cuerpo por demasiado tiempo, así que comenzó una rutina de ejercicios. El primer día hizo varias flexiones y salió a dar un trote ligero. Al día siguiente, más flexiones, unos cuantos abdominales y a trotar por más tiempo. Día 3: ejercicios y correr 2,5 kilómetros. Día 4: nuestro ex atleta en reentrenamiento despertó con la garganta inflamada.
¿En qué reino vives?
Yo trabajaba para una compañía petrolera en Singapur cuando un inspector de otra nación fue de visita para verificar una carga de gasolina destinada para su país, que estaba en guerra. Cuando escuchó el estruendo de aviones de guerra que volaban sobre nosotros, instintivamente corrió en busca de refugio. Avergonzado, explicó: «Lo siento, pensé que estaba en mi país». Reaccionó como lo habría hecho si hubiese estado en su tierra devastada por la guerra.
Poder para perseverar
La golfista profesional Paula Creamer había trabajado todo el año para ganarse un puesto como jugadora titular en el Campeonato ADT del 2008, el último torneo del año de la temporada de la LPGA (Asociación de Golf Profesional para Damas). Sin embargo, cuando comenzó el evento, Paula padecía peritonitis, una dolorosa inflamación de la pared abdominal. Durante los cuatro días del torneo, tuvo dolores constantes y no podía comer. Incluso pasó una noche en el hospital debido a su condición. Aun así, perseveró hasta el final y, asombrosamente, terminó en tercer lugar. Su determinación hizo que ganara muchos nuevos admiradores.
¡Adiós y buen viaje!
El 28 de diciembre de 2008, una trituradora devoró cientos de hojas de papel y otros artículos en la ciudad de Nueva York. Los organizadores del segundo año del «Día del adiós y buen viaje» animaron a las personas para que trajeran a la Plaza Times Square los malos recuerdos y los sufrimientos de ese año para alimentar la trituradora industrial o para echarlos en un gigantesco contenedor de basura.
Búsqueda de esperanza
Cuando el comunismo ateo era un poder que amenazaba al mundo, proclamaba que no hay Dios y que la fe en cualquier vida futura era una ilusión engañosa. Leonidas Brezhnev había sido el dictador soviético, la personificación de la incredulidad marxista, pero algo sucedió en su funeral que contradijo al ateísmo. George H.W. Bush, entonces vicepresidente de los Estados Unidos, fue el representante oficial de dicho país en esa ceremonia solemne y formal.
La Navidad de María
Fue todo, menos una idílica, silenciosa y fresca noche en Belén cuando una asustada adolescente dio a luz al Rey de reyes. María soportó el dolor de la llegada de su bebé sin la ayuda de nadie más que las manos ásperas de carpintero de José, su prometido. Es probable que los ángeles hayan cantado una serenata para los pastores que estaban en los campos cercanos, con alabanzas para el Niño, pero todo lo que María y José escucharon fueron los sonidos de los animales, la agonía del parto y el primer llanto de Dios manifestado en forma de un bebé. Una estrella de gran magnitud brillaba en el cielo nocturno, encima del recinto, pero el pesebre era un escenario lóbrego para estos dos visitantes foráneos.
Lugar especial de Dios
Cuando era niña, a fines de los años 20, Grace Ditmanson Adams solía viajar con sus padres misioneros por el interior de China. Más tarde, escribió sobre esos viajes y los lugares abarrotados donde pasaban la noche: posadas en aldeas llenas de gente que tosía, estornudaba, fumaba, bebés que lloraban y niños que se quejaban. Su familia colocaba colchonetas sobre tablas apoyadas en caballetes, en una habitación grande junto con todos los demás.
¿Tendrías diez centavos?
En su perspicaz libro The Forgotten Man (El hombre olvidado), Amity Shlaes ofrece fascinantes historias de cómo se vivió durante la gran depresión en los Estados Unidos. En medio de toda esa tragedia económica estaba «el hombre olvidado», un término usado para las incontables personas que eran despedidas de sus empleos.