Ovación en pie
Susan Boyle pasó la mayor parte de su vida viviendo con su gata Pebbles, cuidando a su madre anciana y cantando en la iglesia. Sin duda, no parecía una súper estrella de la música. Quizá por eso, la audiencia se reía de esta sencilla mujer de mediana edad, antes de que cantara en un programa de búsqueda de talentos. Sin inmutarse, Susan enfrentó a la antipática multitud, cantó maravillosamente y, como resultado, recibió una ovación del público en pie.
Llanto y gozo
Durante su vida, Golda Meir supo de luchas y de victorias. Como Primera Ministra de Israel, experimentó muchos episodios conflictivos y de fracaso, como así también el gozo esporádico de éxitos y triunfos en la vida del incipiente Estado de Israel. Ella dijo acerca del gozo y la tristeza: «Los que no saben cómo llorar con todo el corazón, tampoco saben cómo reír».
Explorador del espacio
Muchos de los primeros astronautas fueron en una época Boy Scouts. Esta agrupación era experta en despertar la imaginación de los muchachitos e inculcarles disciplina para alcanzar sus metas… aun cuando eso significara llegar hasta las estrellas.
Ejércitos de Dios
Cuando nuestra nieta Julia era muy pequeña, la llevamos a pasear en auto por un camino montañoso de Idaho, en Estados Unidos. Más tarde, ella y su Nana charlaban sobre la «aventura». «A mí no me da miedo porque creo que Papa tiene un ángel guardián», dijo Nana. A lo que Julia respondió: «¡Me parece que tiene un equipo de ángeles guardianes!».
Sin parcialidad
Un artículo del Washington Post informó que estudios recientes sobre la naturaleza del prejuicio indicaban que casi todas las personas abrigan parcialidades, y que estas actitudes afectan incluso a aquellos que las resisten con ahínco. Un psicólogo de la Universidad de Kentucky señala que gran parte de nuestra autoestima surge de sentirnos mejores respecto a nosotros mismos en comparación con otros debido al grupo al que pertenecemos. No es fácil dominar los prejuicios, aun dentro de la familia de Dios.
Falla geológica
En 1931, la ciudad de Hayward, en California, construyó su primer edificio municipal permanente. En aquel momento, la estructura, con sus columnas corintias con base cuadrada y su arco romano como entrada, que costó 100.000 dólares, se consideraba espectacular. Hubo un solo problema: se edificó sobre la falla de Hayward y, poco a poco, se está partiendo por la mitad. En 1989, un terremoto obligó a cerrarlo y, en la actualidad, es inhabitable.
Visita real
Mi amigo Tim Davis cuenta que, cuando era niño, estuvo en Trinidad cuando la Reina Isabel fue a visitar la ciudad. Recuerda haber ido con sus padres, que eran misioneros evangélicos, para unirse a cientos de personas que se habían reunido para saludar a la reina. Agitando la bandera, observaba mientras el séquito pasaba por la calle: primero, los soldados; después, la guardia montada; y luego, la limusina desde donde ella saludaba a la multitud que la vitoreaba. Siguió mirando mientras la reina salía de la ciudad en su auto y dejaba atrás a todos, para que volvieran a su vida normal. Tim lo expresa así: «¡La realeza llegó a la ciudad y nada cambió!».
Buenos deseos
En Singapur, las cenas sociales y empresariales durante la temporada del Año Nuevo chino suelen empezar con un plato que incluye ensaladas, aderezos, encurtidos y pescado crudo. Se llama Yu Sheng, un juego de palabras que suena parecido a «año de prosperidad». Por tradición, los que están presentes preparan juntos la ensalada. Mientras lo hacen, se repiten ciertas frases para incentivar la buena suerte.
Vidas fragmentadas
De vez en cuando, mi computador funciona más lento. El uso frecuente de ciertos programas y documentos hace que segmentos de información se dispersen, lo que requiere que la máquina deba buscar dichas piezas antes de poder usarlas. Para arreglar el problema, tengo que usar un programa que recupera esos segmentos y los agrupa en un sitio donde puede accederse a ellos con facilidad. Este proceso se llama «desfragmentación».
Corazones falsos
Algunas historias verídicas sobre engaño y falsedad pueden sonar más extrañas que la ficción. Según una noticia de Associated Press, una mujer en Georgia fue arrestada después de tratar de pagar una compra de más de 1.500 dólares con un billete falso de un millón. Cuando la indagaron, la clienta, avergonzada, declaró que su ex esposo, un coleccionista de monedas, la había engañado dándole el dinero falso.