Sanidad celestial
Thomas Moore (1779-1852) era un compositor, cantante y poeta irlandés. Sus talentos brindaron gozo a muchos que lo vieron ejecutar o cantar sus canciones. Lo trágico fue que su vida personal atravesó varios momentos de angustia, incluso ver morir a sus cinco hijos a lo largo de los años. Las heridas personales de Moore hacen que estas palabras de una de sus canciones sean sumamente significativas: Traigan aquí sus corazones quebrantados, cuenten aquí sus angustias; no hay dolor en la tierra que el cielo no pueda sanar. Esta conmovedora declaración nos recuerda que encontrarse con Dios en oración puede curar nuestra alma angustiada.
Se busca silencio
«Mi próximo récord debería ser estar 45 minutos en silencio —dijo la cantante Meg Hutchinson— porque esto es lo que más le hace falta a nuestra sociedad».
Controlador de mensajes
Mientras regresaba del trabajo a mi casa, escuché un anuncio por la radio que me llamó la atención. Era de un programa de informática que revisa los correos electrónicos a medida que se escriben. Yo conocía el «corrector ortográfico» y el «corrector de gramática», pero esto era diferente. El programa revisa el tono y la redacción de los correos para asegurarse de que no sean excesivamente agresivos, descorteses o maliciosos.
Cumpleaños 1.000
En su libro Long for This World [Añoranza por este mundo], Jonathan Weiner escribe sobre la promesa de la ciencia de extender radicalmente el largo de nuestra vida. En el centro del texto está el científico inglés Aubrey de Grey, el cual predice que, un día, la ciencia nos ofrecerá vivir 1.000 años. Declara que la biología molecular finalmente ha puesto a nuestro alcance una cura para el envejecimiento.
La historia de un muro
Mientras visitaba las ruinas del Muro de Adriano, en el norte de Inglaterra, reflexioné en que quizá eso haya sido el logro más recordado del emperador romano que asumió el poder en el 117 d.C. Unos 18.000 soldados romanos estaban apostados en esta barrera de poco más de 128 kilómetros de largo, construida para impedir que los bárbaros, provenientes del norte, invadieran el sur.
Ahora no
Para quienes desean ser escritores, puede ser desalentador que les rechacen sus trabajos vez tras vez. Cuando presentan un manuscrito a un editor, suelen recibir una carta de respuesta con estas palabras: «Gracias, pero su presentación no suple nuestras necesidades en este momento». A veces, esto realmente significa «no suple en este momento… ni nunca». Entonces, prueban con otro editor y, después, con otro más.
Historias de dos palos
La sabiduría popular cuestiona cuánto puede lograrse con poco. Tendemos a creer que puede hacerse mucho más si contamos con mayores recursos financieros, mano de obra talentosa e ideas innovadoras. Pero a Dios, estas cosas no le importan. Considera solo un par de ejemplos:
Un cimiento FIRME
Antes de que mi nieta Katie cumpliera dos años, hizo algo que enorgullecería a cualquier abuelo: empezó a reconocer automóviles por la marca y el año. Todo comenzó cuando ella y su papá empezaron a jugar juntos con la antigua colección de coches viejos de juguete que él tenía. El padre le decía: «Katie, busca el Chevy 1957», y ella lo tomaba de entre cientos de autitos de juguete. Una vez, mientras él le leía un libro de Jorge, el curioso, ella se bajó de su regazo y corrió para buscar un Rolls Royce en miniatura; una réplica exacta del automóvil que aparecía en el cuento.
Creyentes «montón de cenizas»
Una vez, una mujer me preguntó por qué debía ser ahora como Cristo si llegaría a ser como Él cuando entrara en el cielo (1 Juan 3:1-3). ¡Qué gran pregunta! En especial, cuando es más fácil ser como uno es.
De mal en peor
Volvió a pasar. Sentí el impulso de ordenar mi oficina. Antes de poder resistirme, había hecho un lío peor que el que había al principio. Una pila se convirtió en varias cuando empecé a separar libros, papeles y revistas por temas. A medida que el desorden aumentaba, lamenté haber comenzado, pero no había vuelta atrás.