Decisiones y consecuencias
En el Museo Internacional de la Esclavitud, en Liverpool, Inglaterra, se recuerda la devastación de generaciones de hombres, mujeres y niños. El precio que personas inocentes pagaron por la codicia de otros es horroroso… pero no solo ellos han pagado por lo sucedido. En la pared del museo, aparece grabada una profunda observación de Frederick Douglass, ex esclavo y defensor de los derechos humanos, que dice: «Ningún hombre puede encadenar el tobillo de otro ser humano sin, a la larga, descubrir que el otro extremo de la cadena está sujeto a su propio cuello». En toda acción deshumanizante, nos deshumanizamos a nosotros mismo.
Espera colmada de gracia
Rogelio se quedó sin trabajo porque la empresa redujo el personal. Durante meses, se presentó en diversos lugares, oró, les pidió a otros que oraran y confío en Dios. No obstante, los sentimientos de él y de su esposa, Julia, fluctuaban. Veían que el Señor les proveía de maneras inesperadas y experimentaban Su gracia, pero, a veces, se preocupaban porque pensaban que nunca encontraría otro trabajo. Esperaron durante 15 largos meses.
Adoración incorrecta
Si realmente quieres hacer que la gente se enoje, pon en peligro su situación financiera.
Llegó la hora
Durante la fiesta de Navidad en nuestra iglesia, observaba a los integrantes del coro que se ubicaban al frente de la congregación mientras el director de música hojeaba unos papeles que tenía sobre un delgado atril negro. La orquesta empezó a tocar y los cantantes interpretaron una conocida canción que comenzaba con estas palabras: «Venid, adoremos; venid, adoremos».
Muerte derrotada
Los investigadores en medicina trabajan incansablemente para encontrar una cura para el cáncer, una pista sobre el misterio del Mal de Alzheimer y alguna forma de acabar con una hueste de debilitantes enfermedades. Pero ¿qué pasaría si te despertaras y leyeras una noticia que dice: ¡LA MUERTE HA SIDO DERROTADA!? ¿Lo creerías? ¿Podrías creerlo?
El Dios perseguidor
El pastor Tim Keller, de una iglesia presbiteriana de Manhattan, en Nueva York, señala acertadamente que el cristianismo se caracteriza entre todas las religiones porque se trata de un Dios que nos persigue para que nos acerquemos a Él. En todos los otros sistemas religiosos, las personas persiguen a su dios, con la esperanza de que este las acepte por su buena conducta, el cumplimiento de rituales, las buenas obras y otros esfuerzos personales.
Tesoro escondido
Un cazador de tesoros británico encontró una cantidad inmensa de monedas romanas enterradas en un campo al sudoeste de Inglaterra. Con un detector de metales, Dave Crisp ubicó una gran vasija con 52.000 monedas. Esas piezas de oro y de bronce, que pesan más de 160 kilogramos y datan del siglo iii a.C., están valuadas en cinco millones de dólares.
Luz rechazada
Durante las primeras horas del 21 de diciembre de 2010, fui testigo de un acontecimiento que ocurrió por última vez en 1638: un eclipse lunar total en el solsticio de invierno. Lentamente, la tierra se interpuso entre el resplandor del sol y la luna llena, y su sombra hizo que el satélite pareciera color rojo oscuro. Fue algo notable y hermoso. No obstante, me recordó que, si bien la oscuridad física es parte del diseño creado por Dios, las tinieblas espirituales no están dentro de Su plan.
Siempre de servicio
Mientras mis hijos estaban arrojando los restos de comida en un cesto para desperdicios en un centro de compras local, un hombre que, evidentemente, estaba apurado por algo, casi se chocó con el mayor de ellos. Mi hijo menor dijo en broma: «Quizá robó algo». Pensé que podría usar la situación como una oportunidad para enseñarles algo, y dije: «Eso es lo que la Biblia llama juzgar a los demás». Entonces, él me preguntó sonriendo: «¿Por qué estás siempre “pastoreándome”?». Cuando dejé de reírme, les dije a mis hijos que nunca podía tomarme vacaciones de mi labor de guiarlos y cuidarlos.
Todo está bien
Recientemente, mi esposo y yo volvimos a contactarnos con un joven que habíamos conocido cuando era niño. Recordamos con afecto el programa de Navidad en que Mateo cantó —en perfecto soprano de varón— la canción All Is Well [Todo está bien], de Kirkpatrick y Smith. Fue un recuerdo maravilloso de un himno magníficamente cantado.