Lo más grandioso
¿Qué es lo más grandioso de los deportes? ¿Los campeonatos? ¿Los récords? ¿Los premios? En la Palestra, el estadio de baloncesto de la Universidad de Pensilvania, una placa presenta una perspectiva diferente sobre este tema. Dice: «Ganar el juego es grandioso. Participar en el juego es más grandioso aún. Pero amar el juego es lo más grandioso de todo». Es un recordatorio estimulante de que los deportes son, en esencia, simplemente los juegos que jugábamos alegremente de niños.
Belleza en la iglesia
Cuando mi esposo Jay y yo decidimos construir una casa nueva, no reclutamos amigos y familiares a quienes les gustaba trabajar con herramientas eléctricas y mecánicas, sino que contratamos a un constructor capacitado para que creara algo funcional y, a su vez, hermoso.
Brillar siempre
Para ser sincero, no me hacía feliz tener que hacer otro viaje a la tienda. Durante las cuatro semanas anteriores, mi esposa había estado tratando de cobrar un reintegro por un refrigerador que no funcionaba. Mientras hablaba con el gerente (otra vez…), parecía que no íbamos a llegar a ninguna parte. A medida que conversábamos, me preguntaba si alguna vez nos devolverían el dinero, pero intentaba ser amable.
Actos de gratitud
Pocas personas me conocen tanto de niño como Francis Allen, el pastor que me guió a Jesucristo. Un predicador fervoroso y ardiente en el púlpito, fuera de allí era un ejemplo casi perfecto de la bondad del amor de Dios.
Enemigo de la confianza
Los comandantes militares siempre quieren tener suficientes soldados para llevar a cabo su misión. La mayoría preferiría tener demasiados en vez de pocos, pero no todos concuerdan con respecto a qué cantidad es suficiente.
Manejar con cuidado
Vivimos en una sociedad invadida de señales de advertencia. Desde los descargos de responsabilidades en píldoras, las fechas de vencimiento en sobres de sopa, hasta los indicadores de peligro en sierras eléctricas, estas etiquetas procuran evitar peligros latentes. Hace poco, recibí una caja con un precioso regalo. El envoltorio tenía una enorme etiqueta adhesiva roja que decía: Frágil; manejar con cuidado. Cuando pienso en la fragilidad de la vida, me pregunto si no deberíamos colocarnos todos uno de esos adhesivos colorados.
El perro Dingo
Donde yo vivo, Harry Tupper es una leyenda de la pesca. En el Lago Henry, en la zona este del estado de Idaho, en los Estados Unidos, hay un lugar que lleva su nombre: «El agujero de Tupper».
La banda de los Dalton
Los hermanos Dalton fueron unos forajidos que vivieron a finales del siglo xix en los Estados Unidos. Comenzaron siendo agentes, del lado correcto de la ley. Pero, más tarde, empezaron a hundirse gradualmente en actividades criminales y se hicieron famosos por los robos a trenes y bancos. Su día de ajustar cuentas llegó cuando trataron de asaltar dos bancos al mismo tiempo. Al enterarse del robo, la gente del pueblo tomó sus armas y comenzó a dispararle a la banda de los Dalton. Cuando el humo se disipó, el único sobreviviente fue Emmett Dalton.
En este mismo lugar
En nuestra iglesia solemos cantar una hermosa canción de Ron y Carol Harris: En este mismo lugar. Empieza diciendo: «En este mismo lugar, hay suficiente amor para alguien como yo». Esta canción me recuerda que, aunque haya mucho entusiasmo por reunirse con otros creyentes para adorar, lo importante es que Cristo esté presente. Pero la idea va más allá. El Señor no solo está con nosotros en la iglesia, sino en cada lugar de nuestra vida.
Caricatura de Dios
Los caricaturistas instalan sus atriles en lugares públicos y dibujan a personas que están dispuestas a pagar un precio módico por una imagen humorística que los refleje. Esos dibujos nos divierten porque exageran uno o más de nuestros rasgos físicos de una manera reconocible, pero cómica.