Perspectiva final
En el transcurso de un año, la lucrativa empresa de publicidad de Richard LeMieux quebró. Poco después, este hombre perdió su riqueza y se deprimió. Con el tiempo, empezó a beber en exceso y su familia lo abandonó. En el peor momento de su vida, estaba en la calle, destruido y sin nada. No obstante, fue entonces cuando buscó a Dios; y, más tarde, escribió un libro sobre lo que había aprendido.
Andar con cuidado
Uno de mis lugares favoritos en Jamaica es Ocho Ríos, donde están las Cascadas del Río Dunn: un espectáculo que no deja de asombrarme. El agua cae por una serie de rocas, camino al Mar Caribe. Los aventureros pueden trepar por las cascadas, abriéndose paso por las piedras redondeadas, en una energizante travesía hasta la cima. La corriente, la superficie potencialmente resbaladiza y las profundas hendiduras hacen que la marcha sea lenta y un poco peligrosa.
Canguros y emúes
Dos de los animales originarios de Australia, los canguros y los emúes, tienen algo en común: rara vez se mueven hacia atrás. Por la forma del cuerpo y el largo de su poderosa cola, los canguros pueden avanzar saltando, pero les resulta difícil hacer el cambio para retroceder. Los emúes pueden correr rápidamente con sus largas extremidades, pero las articulaciones de las rodillas parecen dificultarle el movimiento hacia atrás. Ambos animales aparecen en el escudo de Australia, como un símbolo de que la nación está siempre avanzando y en progreso.
Blanco como la nieve
Un día, estaba llevando a mi hijo a casa desde la escuela, cuando comenzó a nevar. Los copos caían sin parar y con rapidez. Al rato, nos detuvimos, encerrados por el tráfico, y desde nuestro vehículo, observamos una transformación. Pedazos oscuros de terreno se volvían blancos. La nieve suavizaba el duro perfil de los edificios; recubría los autos que nos rodeaban, y se acumulaba en todos los árboles a la vista.
La travesía de Jordyn
Jordyn Castor nació ciega, pero esto no le impide tener una vida plena y productiva. El documental Can You See How I See? [¿Puedes ver como yo?] cuenta su historia. Se destaca en la escuela y, con algo de ayuda, disfruta de andar en bicicleta y esquiar en la nieve.
En busca del tesoro robado
En El Hobbit, de J. R. R. Tolkien, los enanos se reúnen para enfrentarse a Smaug, el temible dragón, y recuperar el tesoro robado. A pesar de la búsqueda peligrosa y aterradora, Balin, el segundo al mando entre los enanos, expresa su confianza en Torin: «Hay uno a quien podría seguir; uno a quien podría llamar Rey». La confianza en su líder fortalecía su compromiso con la misión, por más peligrosa que fuera.
La caída
Durante años, después de la Gran Depresión, el mercado de valores luchó para volver a ganarse la confianza de los inversionistas. Entonces, en 1952, Harry Markowitz sugirió que los inversionistas dividieran sus acciones entre distintas empresas e industrias. Desarrolló una teoría para la selección de cartera, que ayudó a los inversionistas durante tiempos de incertidumbre. En 1990, Markowitz y otros dos hombres ganaron el Premio Nobel de Economía por su teoría.
Bendita falta de memoria
Mi oficina está en el piso de abajo, pero suelo subir a otras habitaciones de la casa por una cosa o por otra. Por desgracia, cuando llego arriba, suelo olvidar lo que planeaba hacer allí. El investigador Gabriel Radvansky propuso una explicación para este fenómeno. Nos dice que una puerta sirve de «límite entre eventos».
Llamado a la consolación
En su libro Dear Mrs. Kennedy [Querida Sra. Kennedy], Jay Mulvaney y Paul De Angelis observan que durante las semanas siguientes al asesinato del presidente estadounidense John Kennedy, su viuda, Jacqueline, recibió casi 1.000.000 de cartas de personas de todo el mundo. Algunas eran de parte de jefes de estado, famosos y amigos cercanos. Otras provenían de personas comunes y corrientes, que las dirigían a la «Señora Kennedy, Washington» o la «Sra. Presidenta, Estados Unidos». Todos escribían para expresar su dolor y condolencias por la gran pérdida de esta mujer.
Dosifícate
Hace poco, comencé a tener un problema físico. Me dolían el hombro y el brazo izquierdo, tenía un sarpullido doloroso en el antebrazo y el pulgar, y me sentía fatigado constantemente. Cuando por fin fui al médico, descubrí que tenía una especie de herpes. El doctor me recetó una medicación antiviral y me dijo que harían falta varias semanas para que la enfermedad desapareciera.