¿Será cierto?
En la década de 1980, John Knoll y su hermano empezaron a experimentar con un programa de informática para manipular imágenes. Las compañías de programas informáticos pensaron que estaban locos porque, en esa época, los fotógrafos no usaban computadoras. Al principio, estos hermanos lo llamaron Display, después Imaginator, y, finalmente, se decidieron por Photoshop®. En la actualidad, este programa es utilizado en los hogares por aficionados y en los negocios de todo el mundo por profesionales. Un artículo del periódico San Jose Mercury News describió su alcance con un lenguaje popular. Cuando algo parece demasiado bueno para ser cierto, la gente dice: «Lo habrán fotoshopeado».
Familia en problemas
Muchos de los 30 millones de ciervos de cola blanca, en Estados Unidos, no corren peligro debido a las armas, sino por los automóviles en los suburbios en desarrollo. Tomé conciencia de su situación apremiante cuando una cierva madura pasó corriendo entre el tráfico, justo delante de mí. Mientras la miraba, me pregunté qué la habría llevado a arriesgarse de ese modo y por qué se detuvo del otro lado y miró hacia atrás. Cuando pasé a su lado, seguí su mirada y vi dos pequeños cervatillos que observaban desesperados a su mamá, desde el otro lado de la transitada calle. En vez de seguirla, dieron la vuelta y regresaron al bosque.
El pecado duele
Tarde o temprano, todos sentimos los efectos dolorosos del pecado. A veces, es el peso de nuestro pecado y la vergüenza de haber fallado miserablemente. En otras ocasiones, lo que nos aplasta es el peso del pecado de otra persona; de alguien que nos traicionó, engañó, abandonó, ridiculizó, estafó o se burló de nosotros.
Basta del pasado
¿Cómo debemos actuar cuando fallamos en la fe y dañamos el testimonio de la Iglesia de Cristo frente a nuestros amigos y familiares o lo deshonramos con nuestras acciones?
Pared divisoria
El 9 de noviembre de 2010 se celebró el 21.º aniversario de la caída del muro de Berlín. Ese día, en 1989, un anuncio en la televisión de Alemania Oriental informaba a las personas de que tenían libertad para viajar a Alemania Occidental. Al día siguiente, unas máquinas demoledoras de la región oriental comenzaron a desmantelar el muro que había dividido ambas naciones durante 28 años.
El propósito de Su bondad
Cuando era niño, solíamos cantar en la escuela dominical una canción que decía algo así: «¡Dios es bueno conmigo! ¡Dios es bueno conmigo! ¡Él toma mi mano y me ayuda a levantarme! ¡Dios es bueno conmigo!».
¿Quién es éste?
Imagina estar hombro a hombro con los espectadores junto a un camino de tierra. La mujer detrás de ti está de puntillas tratando de ver quién viene. A lo lejos, alcanzas a ver a un hombre montado en un burro. A medida que se acerca, la gente arroja sus mantos sobre el sendero. De pronto, oyes que un árbol se quiebra detrás de ti: un hombre está cortando ramas de palmeras y algunas personas las despliegan delante del animal.
Dolor o victoria
En un campamento de entrenamiento, los directores técnicos de un equipo de fútbol vestían camisetas con las que buscaban instar a sus jugadores a esforzarse al máximo. La inscripción decía: «Cada día debes elegir: el dolor de la disciplina o la angustia del remordimiento». La disciplina es dura; algo que podemos tratar de evitar. Pero, en los deportes como en la vida, el dolor a corto plazo suele ser el único camino para, a la larga, ganar. Es tarde para prepararse en el medio de la batalla. O estás listo para los desafíos de la vida o te perseguirán los fantasmas del «qué habría pasado si…», «si tan solo hubiera…» o «tendría que haber…» que acompañan el no haberse preparado. Esta es la angustia del remordimiento.
Problemas de retraso
En abril de 2010, nubes de humo que emanaban de un volcán en Islandia obligaron a cerrar aeropuertos en Gran Bretaña y en Europa durante cinco días. Se cancelaron cerca de 100.000 vuelos y millones de pasajeros, en todo el mundo, se encontraron varados en tierra. La gente no llegó a eventos importantes, las empresas perdieron muchísimo dinero y nadie sabía cuándo terminaría el problema.
Aliento de vida
En su libro Life After Heart Surgery [Vida tras una cirugía cardíaca], David Burke recuerda lo cerca que estuvo de morir. Acostado en la cama de un hospital, después de una segunda operación cardíaca, tenía unos dolores increíbles y no podía tomar aire profundamente. Como sentía que pasaba a la eternidad, hizo una última oración, confiando en Dios y agradeciéndole por haberle perdonado sus pecados.