Situación riesgosa
En alguna de las tarjetas de Navidad que recibas este año, sin duda habrá un hombre de pie, al fondo, mirando por encima del hombro de María, el cual muestra un notorio interés por el niño Jesús. Se llama José. Después de terminado el relato del nacimiento, no se vuelve a oír mucho de él. Si no conociéramos la historia, pensaríamos que era un espectador insignificante o, a lo sumo, una mera necesidad para validar el derecho de Jesús al trono de David.
¿Qué te daré?
Me han contado que las «historias sobre tres deseos» pertenecen a casi todas las culturas y siguen una idea similar: Aparece un benefactor y ofrece conceder tres deseos a un confiado beneficiario. Que estos cuentos se den con tanta frecuencia sugiere que todos queremos tener algo que no podemos conseguir por nuestros propios medios.
Apenas un bosquejo
En El peso de la gloria, C. S. Lewis narra la historia de una mujer que dio a luz un hijo mientras estaba prisionera en un calabozo. Como el muchacho no había visto nunca el mundo exterior, su madre trató de describírselo haciendo unos dibujos con un lápiz. Más tarde, cuando ambos fueron liberados de la cárcel, los simples esbozos fueron reemplazados por imágenes reales de nuestro hermoso planeta.
En memoria de él
Cuando un navío de la Marina de los Estados Unidos llega o parte de la base naval de Pearl Harbor, la tripulación se pone en formación, vestida con sus uniformes. Se colocan en posición de firmes a un brazo de distancia entre sí en los laterales de la cubierta, para homenajear a los soldados, los marineros y los civiles que murieron el 7 de diciembre de 1941. Es una escena emocionante, y los participantes suelen considerarlo uno de los momentos más inolvidables de su carrera militar.
Vida libre de impaciencia
¿Te molesta ver cuánta atención presta la sociedad actual a personas que defienden todo lo malo? Quizá se trate de estrellas del espectáculo que ocupan la primera plana mientras fomentan filosofías inmorales con su música, películas o programas. O pueden ser líderes que abiertamente menosprecian los patrones de vida recta.
Bien amado
Un amigo decía que su abuela había sido una de las personas más influyentes en su vida. A través de los años, ha tenido un retrato de ella junto a su escritorio como un recordatorio de su amor incondicional. Dijo: «Estoy realmente convencido de que ella me ayudó a aprender a amar».
Paz
La paz se perdió en los días de Adán y Eva. En cuanto comieron el fruto prohibido y se dieron cuenta de que estaban desnudos, empezaron a culparse el uno al otro (Génesis 3:12-13) e introdujeron conflictos en el pacífico planeta de Dios. Lamentablemente, todos sus descendientes, incluso nosotros, hemos seguido su mal ejemplo. Nos culpamos unos a otros de nuestras malas decisiones y nos enojamos cuando nadie acepta el error. El culpar a otros de nuestra infelicidad destruye familias, iglesias, comunidades y naciones. No podemos hacer las paces porque estamos preocupados en echarles la culpa a los demás.
Castillos de arena
Cuando nuestros hijos eran pequeños, a mi esposa Martie y a mí nos encantaba ir de vacaciones a Florida a visitar a nuestros padres. Era especialmente maravilloso estar allí disfrutando del calor para tomarnos un breve respiro de la helada sensación térmica de la ciudad donde residíamos. Yo estaba ansioso por llegar para ir a la playa con un buen libro y relajarme. Pero mis hijos tenían otros planes: querían que los ayudara a construir castillos de arena. Con pocas ganas, me levantaba para ayudarlos; pero, al rato, estaba totalmente concentrado en la tarea. Antes de darme cuenta, había pasado horas creando un impresionante castillo… sin pensar que, poco después, la marea se llevaría todo mi arduo trabajo.
¿Demasiado ocupado? ¡Nunca!
Unos estudiantes universitarios le alquilan una casa a mi hermana y a su esposo. Una noche, un ladrón intentó entrar a robar. Cuando la joven que vive allí llamó a la policía para decirles lo que estaba pasando, la operadora le respondió de una manera inusual: «Tendrá que volver a llamar por la mañana. Ahora estamos demasiado ocupados». ¡Qué respuesta tan perturbadora! La muchacha había hecho lo correcto al llamar a la policía, pero, por alguna razón, no prestaron atención a su pedido de ayuda. Esa clase de indiferencia decepciona.
Temas del Adviento
Creo firmemente que toda la Escritura está relacionada y que su contenido es importante. No obstante, me sorprendí cuando mi lectura de noviembre en el libro de 1 Pedro hablaba de los cuatro temas del Adviento, ese lapso en el calendario eclesiástico cuando muchos cristianos se preparan para celebrar la primera venida de Cristo mientras aguardan con ansias Su segundo advenimiento. Durante el Adviento, se enfatizan la esperanza, la paz, el gozo y el amor que Dios envió con Jesucristo.