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Retraso no significa nunca

Los cumpleaños de mis hijos son en diciembre. Cuando eran pequeños, uno de ellos aprendió rápidamente que, si no recibía un anhelado juguete para su cumpleaños a principios de mes, tal vez lo tendría como regalo de Navidad. Y el otro, si no lo recibía para Navidad, podía aparecer cuatro días después, para su cumpleaños. Que haya un retraso no significa que algo nunca sucederá.

¿Sigue Jesús aquí?

La casa de Eduardo era una entre las más de 500 destruidas por un incendio forestal. Cuando le permitieron volver y revisar entre las cenizas y los escombros, esperaba encontrar un precioso recuerdo familiar que había hecho su esposa: una pequeña estatuilla de cerámica del niño Jesús, del tamaño de un sello postal. Mientras buscaba entre los restos carbonizados de su hogar, seguía preguntándose: ¿El niño Jesús seguirá estando aquí?

La salida de Egipto

Un año, mientras viajaba con mi familia a la casa de la abuela, llegamos a una zona donde acababa de anunciarse una alerta de tornado. De pronto, al darnos cuenta de que nuestros hijos podían estar en peligro, todo cambió.

En el vecindario

El vecindario estaba alborotado: un famoso deportista profesional se mudó cerca de donde vivíamos. Lo habíamos visto en televisión y leído sobre sus grandes habilidades deportivas, pero nunca imaginamos que decidiría vivir en nuestro barrio. Al principio, pensamos que le daríamos la bienvenida y que todos seríamos buenos amigos, pero él estaba demasiado ocupado como para que lo conociéramos personalmente.

El olor del establo

¿Un establo? ¡Qué lugar para dar a luz al Mesías! La primera experiencia humana de nuestro Salvador fueron los olores y los ruidos de un corral. Como sucede con los bebés, tal vez lloró ante el ruido de los animales y los movimientos de personas extrañas junto a su cuna temporal.

Paz duradera

La Nochebuena de 1914, durante la Primera Guerra Mundial, las armas se silenciaron a lo largo de unos 45 kilómetros en el Frente Occidental. Los soldados espiaban cuidadosamente desde la parte más alta de sus trincheras, mientras algunos salían para reparar sus posiciones y enterrar a los muertos. Cuando llegó la noche, algunas tropas alemanas encendieron linternas y cantaron villancicos navideños. Desde el frente británico, los hombres aplaudían y saludaban.

Lo más importante

Cuando nuestros hijos vivían en casa, una de las tradiciones más significativas en la mañana de Navidad era muy simple: nos reuníamos alrededor del árbol de Navidad, y allí, frente a los regalos que recibíamos unos de otros, leíamos juntos la historia del nacimiento de Cristo. Era un agradable recordatorio de que no nos hacíamos regalos porque los magos le llevaron presentes al niñito Jesús, sino que lo que nos dábamos unos a otros con afecto reflejaba el máximo Don de amor de Dios hacia nosotros.

Recuerda el envoltorio

En Navidad, todos los años se repiten en casa algunos acontecimientos. Por ejemplo, el aviso de mi esposa a nuestros hijos y nietos cuando abren sus regalos: «No rompan el papel, ¡podemos usarlo el año que viene!». A ella le encanta hacer regalos bonitos, pero también le importa mucho el envoltorio. La presentación es parte de la belleza del contenido.

El momento oportuno

El director estaba en el podio, recorriendo con la vista al coro y la orquesta. Los miembros del coro se ubicaron en sus lugares, acomodaron la música en sus carpetas y las sostuvieron a una altura que les permitiera ver al director. Los miembros de la orquesta colocaron la partitura en los atriles, se sentaron cómodamente y permanecieron quietos. El director esperó hasta que todos estuvieran listos. Entonces, tras una indicación con su batuta, los acordes del Mesías de Handel llenaron la catedral.

En el nombre de Jesús

Uno de mis álbumes de fotos favorito es de un almuerzo en familia, donde aparecen imágenes de mi padre, sus hijos con sus esposas, y sus nietos; todos en un momento de intercesión y acción de gracias.