Un Regalo para Todos

Un Regalo para Todos

No student enrolled

Esperanza en el nacimiento de Cristo

Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. —HEBREOS 7:25

Cuando yo era niño, la Navidad significaba un tiempo de unión familiar. Asistíamos a la iglesia a primera hora de la tarde y después disfrutábamos de una cena familiar.

Disfrutábamos de manjares como nueces portuguesas y castañas que, en Brasil, solo comemos en ocasiones especiales. Pero cuando tenía diez años, me llevé una gran decepción en Nochebuena. Mi padre, mis hermanos y yo esperamos hasta tarde la llegada de mi madre. Debido a un error de comunicación (era antes de los teléfonos móviles), ella decidió disfrutar de la Nochebuena en otra casa.

Habrá momentos en que los demás nos decepcionarán. Pero, alabado sea Dios, toda la historia cambió cuando viví otra noche de Navidad. Cuando tenía trece años, Jesús se convirtió en el verdadero significado de la Navidad para mí. Comprendí quién es ese niño en el pesebre. Es aquel que tiene el poder de salvarnos. El escritor a los Hebreos señaló que el sacerdocio establecido en tiempos de Moisés había cambiado con Cristo (HEBREOS 7:11). Dijo que Jesús no fue «… constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible» (V. 16).

Jesús me salvó, me curó y me transformó. Está aquí hoy, en esta fecha tan señalada, para recordarnos el don del gran amor de Dios. El escritor concluye: «mas este, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable» (V. 24).

ADOLFO ANTONIO HICKMANN

¿Qué recuerdos has ido cargando en tu vida? ¿Cómo se los entregarás al Salvador que puede cuidar de ti?

Querido Jesús, te alabo porque pagaste un precio muy alto por mí y estás a mi lado cada día.

Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada.

El mayor regalo de Dios para nosotros es su Hijo Jesús, nuestro Salvador, quien murió y resucitó para que pudiéramos vivir eternamente con él. Este regalo eterno es para todos. Gracias a esta verdad, podemos unirnos como una familia de creyentes alrededor del mundo.

En esta época navideña, te invitamos a reservar 10 días para reflexionar sobre lo que esto significa para ti, y cómo podrías compartir esta buena noticia con otros.