Fe y acusación falsa
Impulsado por poderosos vientos, el incendio arrasó durante días. El historiador Tácito describe una escena llena de gritos y ciudadanos huyendo. Casi dos tercios de Roma fueron destruidos. El emperador Nerón acusó falsamente a los creyentes en Jesús de haber iniciado el fuego. Los odiaba y los escogió como chivos expiatorios de la catástrofe, la cual, se rumoreaba, había sido ordenada por él.
Corazones transformados por Dios
Como muchas personas que luchan con la pornografía, Russell estuvo expuesto a ella desde muy joven. El deseo de consumirla era abrumador y le envenenó el corazón. «Mi vida se volvió completamente saturada de ella», escribe, «tanto que era como un cáncer profundamente arraigado en mi interior». Por la gracia de Dios, finalmente se liberó del poder de la pornografía —junto con otras adicciones— cuando recibió la salvación en Jesús y fue transformado por dentro. «Le doy todo el crédito a Jesucristo, […] Él es quien me liberó», dice Russell.
Esperanza en la espera
En 2020, Alida se hizo una prueba de ADN y descubrió una gran coincidencia con un hombre que vivía en la costa opuesta de Estados Unidos. Más tarde, encontró artículos de la década de 1950 que la llevaron a concluir que el hombre era su tío perdido: ¡Luis! Lo habían secuestrado cuando tenía seis años. Esa prueba realizada setenta años después, llevó a un feliz reencuentro con sus familiares biológicos. Alida dijo: «Nuestra historia podría ayudar a otras familias […]. Yo diría: no se rindan».
Una postura de oración
Una larga batalla contra una enfermedad crónica había pasado factura a Jaime. Aunque deseaba pasar tiempo con Dios cada mañana, orando y meditando en las Escrituras, no podía encontrar una posición en su silla que no fuera dolorosa. Se movía de un lado a otro, pero sin alivio. Finalmente, desesperado, cayó de rodillas. Al hacerlo, esa postura de oración disminuyó su dolor agonizante. En las mañanas que siguieron, pasó tiempo con Dios de rodillas, sintiendo consuelo mientras clamaba a Él en oración.
Completar nuestro llamamiento en Cristo
Ginnie Hislop fue ovacionada al recibir el diploma de su máster en 2024, ¡84 años después de haber completado sus estudios! En 1941, solo le faltaba presentar su tesis, cuando su novio fue llamado a servir durante la Segunda Guerra Mundial. Los dos se casaron rápidamente y se dirigieron a su puesto militar, dejando atrás el título casi obtenido de Ginnie. Sin embargo, tras una larga pausa, pudo lograrlo.
Cavar profundo por sabiduría
Un equipo de construcción en Florida, Estados Unidos, que trabajaba en un proyecto de drenaje, desenterró un tesoro valioso: un barco de pesca bien conservado del siglo xix, que contenía artefactos interesantes, incluidas parte de una lámpara de querosén, tazas hechas con cáscaras de coco y monedas. El barco se está estudiando con la esperanza de que proporcione detalles sobre cómo era la vida en esa región hace más de cien años. «No es solo la embarcación en sí. Es un recordatorio de gente común», dijo un arqueólogo marítimo. Al cavar profundamente, se obtuvo conocimiento y sabiduría.
Vida en Cristo
Una familia que había perdido contacto con su hijo y hermano Tyler recibió una urna que supuestamente contenía sus cenizas. Con solo 22 años de edad, al parecer había muerto de una sobredosis de drogas. Durante años, había luchado con los efectos de las drogas y las malas decisiones. Pero antes de la reportada sobredosis, había estado sobrio tras completar un programa de recuperación de adicciones. Luego, las autoridades descubrieron algo sorprendente: ¡Tyler estaba vivo! Lo habían confundido con otro joven que había muerto por sobredosis. Más tarde, reunido con su familia y reflexionando sobre la muerte del otro joven, Tyler dijo: «Podría haber sido yo».
Ningún dolor desaprovechado
Me miró a los ojos y dijo: «No desaproveches tu dolor». Mi mente volvió de inmediato al momento cuando, hacía años, yo había dirigido el funeral de su hijo que había perdido la vida en un accidente. Ella sabía de qué estaba hablando. Conocía el dolor. Pero también sabía cómo Dios podía usarlo para honrarlo a Él y ayudar a otros. Sus palabras me alentaron y confortaron cuando enfrenté un diagnóstico de cáncer grave. Ella me recordó que Dios oye mis clamores, y que está conmigo en mi dolor y podría usarlo para ayudar a otros.
Extender ante Dios
Brian había estado con el cardiólogo más de una hora. Su amigo, en la sala de espera, oraba por sabiduría y sanidad para su amigo enfermo. Cuando finalmente salió, le mostró la pila de papeles que le habían dado. Mientras los extendían sobre la mesa, consideraban diversas opciones para tratar su estado delicado. Hablaron de la necesidad de orar y pedir sabiduría a Dios para los pasos siguientes. Y luego, Brian dijo: «Sea lo que sea que pase, estoy en las manos de Dios».
Acción; no distracción
El conductor de un autobús escolar se desmayó al volante, y el vehículo, cargado con sesenta alumnos, iba descontrolado. Dillon Reeves, alumno de séptimo grado, corrió a la parte delantera del autobús y pisó el freno. Mientras la mayoría de los estudiantes estaban distraídos con sus teléfonos, Dillon —que no tenía teléfono— reaccionó. Permanecer alerta y no distraerse lo ayudó a salvar la vida de todos los que iban a bordo, incluido el conductor.