Honrar a Dios con acción de gracias
La doctora no se mostraba preocupada, a pesar de estar hablando con mi esposo a quien acababan de diagnosticarle cáncer. Sonriendo, le sugirió que comenzara cada día dando gracias «por al menos tres cosas». Él estuvo de acuerdo, ya que sabía que la gratitud abre el corazón para hallar ánimo en la bondad de Dios. Por eso, Dan empieza cada día con palabras de alabanza: Gracias, Dios, por el descanso de la noche. Por mi cama limpia. Por el sol. Por el desayuno en la mesa. Por una sonrisa en mis labios.
Pedir ayuda
Un email de una amiga llegó casi al final de un largo día, pero no lo abrí. Estaba trabajando horas extras para ayudar a un familiar con una enfermedad grave. No tenía tiempo para distraerme.