Manejar con cuidado
Los violines, violonchelos y guitarras Stradivarius están entre los instrumentos musicales más apreciados. Fabricados durante los siglos xvii y xviii, son piezas exclusivas e invaluables. Algo tan precioso merece el mayor cuidado. Por eso, cuando un violonchelo, valuado en más de veinte millones de dólares, cayó de una mesa durante una sesión de fotos, ¡fue realmente impactante!
Nuestro derecho de nacimiento en Cristo
El dueño de los Dallas Mavericks, de la NBA, le ofreció 100.000 dólares a un locutor radial de deportes de Chicago para que cambiara legalmente su nombre a «Dallas Maverick». Además, dijo que donaría otros 100.000 a la organización benéfica favorita del hombre. Después de reflexionar, el locutor se mantuvo firme y dijo que no. Explicó: «Estaría diciendo que haría cualquier cosa por dinero, y eso me incomoda. Mi nombre es mi derecho de nacimiento. Quiero preservar mi integridad y credibilidad».
El futuro que Dios está preparando
Vivimos en un mundo donde internet no olvida nada: cada foto y publicación parecen almacenarse para siempre. Pero un importante motor de búsqueda introdujo una función de privacidad que permite que los usuarios soliciten la eliminación de datos personales. Aunque no borra la información por completo, reduce su visibilidad, dando a las personas una sensación de control sobre sus registros digitales.
Resiliencia gozosa
Los científicos estudiaron la resiliencia de dieciséis sociedades en todo el mundo, incluidos el Yukón y el interior de Australia. Analizaron miles de años de registros arqueológicos, rastreando el impacto de hambrunas, guerras y clima. Un factor resaltó: la frecuencia de las crisis. Podría suponerse que estas debilitarían a las sociedades, pero ocurrió lo contrario: las sociedades que enfrentaban dificultades solían desarrollar resiliencia, recuperándose más rápido en desafíos futuros. Al parecer, el estrés puede forjar resiliencia.
Crecer mediante la aflicción
El cerebro es notablemente pequeño, pero el estrés puede reducirlo aún más. Investigaciones recientes revelaron que el estrés acumulativo puede reducir la parte del cerebro responsable de gestionar las emociones, los impulsos y las interacciones sociales. Esta reducción está relacionada con la ansiedad y la depresión, lo que destaca el impacto del estrés prolongado en la vida. Pero hay buenas noticias: la plasticidad del cerebro le permite recuperarse a través de prácticas intencionales como el ejercicio, la meditación y las relaciones significativas.
Conexión basada en Cristo
¿Podrían ocho minutos cambiar la vida de alguien? En un mundo donde las conexiones significativas pueden ser raras, la autora Jancee Dunn propone aprovechar el poder de una llamada telefónica de ocho minutos. Cree que puede ayudarnos a conectar con familiares y amigos. Algunos estudios muestran que esas breves llamadas varias veces a la semana ayudan a reducir la depresión, la soledad y la ansiedad. Dunn cita a otros expertos que afirman que pequeños ajustes en las relaciones pueden mejorar profundamente nuestro bienestar y el de los demás.
Buscado por Dios
David Uttal es un científico cognitivo que estudia la navegación, pero tiene problemas para orientarse en ubicaciones geográficas. Este no es un problema nuevo para él, sino que se remonta a cuando tenía trece años y se perdió durante dos días y medio en una caminata. Uttal admite que sigue siendo terrible para las direcciones simples en la vida. Pero algunos son navegadores naturales; saben exactamente dónde están y cómo llegar a su destino. Otros, como Uttal, luchan incluso con indicaciones claras y suelen perderse.
Hacer lugar para otros
En las estaciones de carga de vehículos eléctricos en Estados Unidos, algunos conductores se quedan más tiempo del debido en los «cargadores rápidos» diseñados para ayudar a cargar sus autos rápidamente y volver a la carretera. Para resolver este comportamiento poco amable, una de las redes de carga más grandes ha implementado límites de tiempo estrictos en algunas de sus estaciones más concurridas. Cuando la batería de un vehículo alcanza el 85 % de carga, el conductor debe dejar lugar al siguiente automóvil.
Un salto de fe
Un marinero francés, junto con su gato, navegaba desde Dutch Harbor —un puerto en una isla al sur de Alaska— hasta San Diego, California, cuando su yate fue volcado por una enorme ola. La embarcación se enderezó, pero el marino perdió el timón y los aparejos. Informó de su grave situación a los guardacostas, pidiendo ayuda. Finalmente, los guardacostas se pusieron en contacto con un barco de perforación petrolera cercano que acudió al rescate. Sin embargo, él tuvo que dar un salto de fe literal —con su gato metido bajo la chaqueta— desde su embarcación hasta el buque de rescate.
Jesús nos rescató
Dos empleados en la Base Amundsen-Scott en el Polo Sur necesitaban desesperadamente atención médica. Uno había sufrido un ataque al corazón y el otro tenía problemas gástricos que ponían en peligro su vida. La única solución era lanzar una misión de rescate. Pero debido a las duras condiciones invernales, incluidas la oscuridad y temperaturas de -75 °C desde febrero hasta octubre, los aviones normalmente no se arriesgaban a volar hasta allí. Pero los pilotos estaban decididos a rescatar a los trabajadores, y lo lograron.