Lo que realmente importa
Dos hombres se sentaron a evaluar un viaje de negocios y sus resultados. Para uno, había valido la pena, porque había entablado relaciones empresariales importantes. El otro declaró: «Los contactos están bien, pero lo más importante es vender». Evidentemente, tenían objetivos muy diferentes.
La morada de Dios
James Oglethorpe (1696-1785), general británico y miembro del Parlamento, tenía sumo interés en establecer el estado de Georgia, en los Estados Unidos, y la visión de fundar una gran ciudad: Savannah. Planificó una serie de manzanas, con espacio verde y zonas para iglesias y tiendas, y el resto para viviendas. Esa visión se refleja en la organización y belleza de lo que hoy se considera una joya del sur norteamericano.
Para que se entienda
Me encanta visitar museos como la Galería Nacional de Londres y la Galería Estatal Tretyakov de Moscú. Algunas obras de arte me dejan sin palabras, mientras que otras me desconciertan. Observo las pinceladas de color, aplicadas aparentemente al azar sobre la tela, y me doy cuenta de que no entiendo nada… aunque el artista sea un maestro en su oficio.
Un gran sacrificio
W. T. Stead, un periodista inglés de comienzos del siglo xx, era famoso por escribir sobre temas sociales controversiales. Dos de sus artículos trataban del peligro de los barcos que navegaban con una cantidad insuficiente de botes salvavidas. Irónicamente, Stead viajaba en el Titanic cuando el barco chocó contra un iceberg en el Atlántico Norte el 15 de abril de 1912. Según un informe, después de ayudar a mujeres y niños a subir a los botes salvavidas, Stead entregó su chaleco inflable y su lugar en los botes para que otros se salvaran.
Sabiduría y gracia
El 4 de abril de 1968, Martin Luther King Jr., líder de los derechos humanos en Norteamérica, fue asesinado, lo que dejó a millones de personas indignadas y sin esperanza. En otra ciudad, Robert Kennedy hablaba ante una multitud de afroamericanos. Como muchos no se habían enterado de la muerte de King, tuvo que darles la trágica noticia. Los instó a mantener la calma, reconociendo el dolor de ellos y el suyo propio tras la muerte de su hermano, el presidente John F. Kennedy.
Jamás olvidado
El escritor ruso Fyodor Dostoyevsky dijo: «El nivel de civilización de una sociedad puede determinarse al entrar en las cárceles». Con esto en mente, leí un artículo en línea que describía «Las ocho cárceles más temibles del mundo». En una de ellas, todos los presos están en confinamiento solitario.
Prensa de aceitunas
Si visitas la aldea de Capernaum, junto al Mar de Galilea, verás muestras de antiguas prensas de aceitunas. Hechas de roca de basalto, tienen dos partes: una base y una rueda para moler. La base es grande, redonda y con una depresión circular. Las aceitunas se colocaban en esa depresión y se hacía girar la rueda, también hecha de roca pesada, para machacarlas y extraer el aceite.
Abrir puertas
Charlie Sifford es un nombre importante en el deporte. Fue el primer jugador afroamericano en jugar en la Asociación de Golfistas Profesionales, en un deporte que, hasta 1961, tenía una cláusula que prohibía la participación de personas de color. Sifford soportó la injusticia y el acoso racial, y se ganó su puesto en el nivel más alto del juego: ganó dos torneos y, en 2004, fue el primer afroamericano en entrar en el Salón de la Fama del Golf Mundial. Charlie Sifford abrió la puerta para los jugadores de golf de todas las etnias.
La fábrica de tristeza
Siempre fui aficionado de los Browns de Cleveland, un equipo de fútbol americano, y como tal, experimenté varias desilusiones. Aunque mi equipo nunca ha jugado la Super Bowl, los Browns tienen aficionados fieles que siguen al equipo a todos lados. Pero, como suelen terminar desilusionados, muchos ahora se refieren al estadio sede como «la fábrica de tristeza».
Vino a buscarte
En sus novelas El proceso y El castillo, Franz Kafka (1883-1924) describe la vida como una existencia deshumanizada que torna a las personas en un mar de rostros vacíos, sin identidad ni valía. Escribe: «La cinta transportadora de la vida te lleva, quién sabe adónde. Uno se transforma en un objeto, una cosa, en lugar de una criatura viviente».