El mayor regalo de Dios para nosotros es su Hijo Jesús, nuestro Salvador, quien murió y resucitó para que pudiéramos vivir eternamente con él. Este regalo eterno es para todos. Gracias a esta verdad, podemos unirnos como una familia de creyentes alrededor del mundo.
En esta época navideña, te invitamos a reservar 10 días para reflexionar sobre lo que esto significa para ti, y cómo podrías compartir esta buena noticia con otros.
