Amor sublime
Poco antes de la Navidad siguiente a la muerte de su esposo, una amiga nuestra escribió una carta asombrosa en la que describía cómo podría haber sido el cielo cuando Jesús nació. Decía: «Fue lo que Dios siempre supo que sucedería. Los tres eran uno, pero habían acordado permitir que su preciosa unidad se fracturara para beneficiarnos a nosotros. El cielo quedó sin Dios el Hijo».
Las realidades de la vida
Al parecer, la mayoría de nuestras luchas giran alrededor de querer algo que no tenemos o de tener algo que no queremos. Los anhelos más profundos y los desafíos más grandes se relacionan con tratar de ver la mano de Dios en estas dos realidades de la vida. Así comienza el relato de Lucas del nacimiento de Jesús.
La importancia de la forma
Mientras estudiábamos en el instituto bíblico, un amigo y yo trabajábamos en una mueblería. A menudo, cuando entregábamos materiales, nos acompañaba una decoradora de interiores, la cual hablaba con los compradores mientras nosotros llevábamos el mueble del camión a la casa. A veces, teníamos que subirlos varios pisos… ¡y cuánto deseábamos hacer la tarea de la decoradora en lugar de la nuestra!
¿De qué se trata la Navidad?
Hace 50 años, se televisó por primera vez el musical La Navidad de Charlie Brown. Algunos ejecutivos del canal pensaron que nadie la vería, y otros temían que los televidentes se ofendieran si se citaba la Biblia. Por eso, le pidieron al autor que omitiera la escena de la Navidad, pero se negó. Poco después, el programa era un éxito, y todavía sigue emitiéndose cada año.
Significado del nombre
Según un artículo del New York Times, en muchos países africanos, a los niños suelen ponerles nombre en honor a una visita famosa o un evento especial e importante para los padres. Cuando los médicos les comunicaron a los padres de un niño que no podían curarlo y que solo Dios sabía si viviría, lo llamaron «Dios sabe». Otro hombre dijo que se llamaba «Basta», porque su madre tenía trece hijos y ¡él era el último! Todo nombre tiene su razón, y, en algunos casos, expresa un significado especial.
El peor momento
C. S. Lewis y su hermano Warren estudiaron varios años en un internado para niños en Inglaterra. El director era un hombre cruel, quien hacía que la vida fuera insoportable para todos. Mucho tiempo después, Warren escribió con su humor sencillo y sarcástico: «Ahora tengo poco más de 64 años, y hasta ahora, nunca he estado en una situación en la que no me haya consolado pensar que, por peor que fuera, siempre era mejor que lo que viví en el internado». Casi todos podemos recordar situaciones difíciles y dar gracias porque estamos mejor ahora que entonces.
El premio mayor
En todas las actividades, hay un premio que se considera el epítome del reconocimiento y el éxito. Entre «los grandes premios», se encuentran una medalla de oro olímpica, un Grammy, un Oscar o un Premio Nobel. Sin embargo, hay un premio mayor que toda persona puede obtener.
Guiar a nuestros amigos a Jesús
Durante mi niñez, una de las enfermedades más temidas era la poliomielitis, llamada a menudo «parálisis infantil» porque atacaba mayormente a los niños. Antes de que apareciera la vacuna preventiva, a mediados de la década de 1950, miles de personas se infectaron y murieron en todo el mundo.
¿Adónde apunto?
En septiembre de 2011, un incendio voraz destruyó 600 casas en el casco urbano y los alrededores de una ciudad en Estados Unidos. Pocas semanas después, un artículo de un periódico se titulaba: «Las personas que más perdieron se concentran en lo que no se perdió». Allí se describían las abundantes muestras de generosidad de la comunidad y el reconocimiento de quienes habían recibido ayuda. Vecinos, amigos y demás residentes del lugar eran mucho más valiosos que lo que habían perdido.
La guía de Dios
Hace 100 años, con 41 años de edad, Oswald Chambers llegó a Egipto para servir como capellán de las tropas de la Mancomunidad de Naciones, durante la Primera Guerra Mundial. Lo asignaron a un campamento en Zeitoun, a unos diez kilómetros al norte de El Cairo. La primera noche que pasó allí, escribió en su diario: «Esta [zona] es un absoluto desierto en el corazón mismo de los soldados y una oportunidad gloriosa para los hombres. Es totalmente diferente a todo lo que he estado acostumbrado, y aguardo con interés las cosas nuevas que Dios diseñará y hará».