¿Ella también?
Supón que miras tu árbol genealógico y encuentras la siguiente descripción de uno de tus antepasados: «Prostituta, escondió en su casa a enemigos del gobierno. Cuando las autoridades la confrontaron por este asunto, mintió».
Antes del principio
Cuando mi hijo era adolescente, me hizo una de esas preguntas que hacen que uno merezca su salario como padre. «Papá —inquirió Esteban—, si Dios ha existido desde la eternidad, ¿qué hacía antes de crear el universo?».
Seguir dando fruto
A veces, la cosecha llega tarde. En ocasiones, uno siembra semillas de esperanza sin darse cuenta. Otras veces, el fruto de tu vida llega de una manera y en un momento totalmente inesperados.
Para su gloria
Uno aprende mucho al acompañar a otros en momentos difíciles. Esto nos sucedió cuando nuestro amigo Samuel enfermó de cáncer y, con su esposa Carolina, tuvieron que recorrer ese complicado sendero. Durante un año, estuvimos al tanto y oramos, mientras él soportaba el tratamiento y la angustia. Pero, cuando todo parecía superado, se diagnosticó que el mal progresaba.
Lo que necesitamos
Las historias desgarradoras no dejan de ocurrir. El amigo cuya hija ha abandonado a su esposo e hijos; los padres que acabo de conocer y que perdieron a sus hijos adolescentes en accidentes automovilísticos; el líder y pilar de la iglesia cuyos años de jubilado han estado marcados por una serie de malas noticias sobre su salud. Tú conoces las historias. Incluso, tal vez tengas la tuya.
La puerta escondida
No fue la primera vez que sucedió en los deportes ni será, sin duda, la última, pero volver a mencionarlo quizá nos prevenga de cometer un error similar.
Servir bien y con alegría
Hoy, hace nueve años, un querido amigo salió a correr durante la hora del almuerzo, y nunca volvió. Kurt De Haan, que era el editor general de Nuestro Pan Diario, murió de un ataque al corazón ese soleado jueves. Algunos de los que trabajábamos con él, conservamos todavía cosas suyas de valor sentimental en nuestras oficinas.
Ganadores y perdedores
Cuando terminó la final de la Liga de Fútbol Americano y los Green Bay Packers les ganaron a los Bears [Osos] de Chicago, mi hija Lisa notó que Eliana, su hijita de cuatro años, estaba llorando. Le pareció extraño, ya que a ninguno de los padres de la niña le interesaba particularmente quién ganara el juego.
¿De Marte?
«Microbios de Marte cayeron en el propio planeta Tierra… y la descendencia de esos microbios sigue estando aquí: somos nosotros». Así especulaba un astrónomo sobre cómo se originó la vida en Marte y, después, esa vida llegó a la Tierra.
¿Qué problema hay?
Al césped de mi casa le pasaba algo raro. No podía descubrir qué era, pero sabía que alguna cosa lo estaba dañando.