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Fortaleza en el sufrimiento

Cuando Sammy, de dieciocho años, recibió a Jesús como Salvador, su familia, de una fe diferente, lo rechazó. Pero otra comunidad cristiana lo recibió, alentándolo y financiando sus estudios. Posteriormente, cuando su testimonio se publicó en una revista, la persecución fue mayor.

Juego limpio

Cuando el corredor de Singapur, Ashley Liew, se encontró a la cabeza del pelotón durante una maratón en los Juegos del Sudoeste Asiático, supo que algo andaba mal. De inmediato, se dio cuenta de que los corredores de adelante habían tomado una curva equivocada, y ahora venían detrás. Ashley podría haber sacado ventaja de ese error, pero una fuerte sensación de integridad deportiva le dijo que no sería una victoria genuina. Él quería ganar por ser el más rápido, no porque los otros se habían equivocado. Fiel a sus convicciones, redujo la velocidad para permitir que lo pasaran.

Consuelo compartido

«¡Dios le envió esta noche!»

Lo que queremos escuchar

Algunas investigaciones revelan que los seres humanos tenemos una marcada tendencia a buscar información que respalde lo que opinamos. Cuando estamos profundamente entregados a defender nuestra manera de pensar, evitamos el desafío de posiciones opuestas.

Alivio en la entrada

Un día particularmente cálido, Carmine McDaniel, de ocho años de edad, quiso asegurarse de que el cartero de su vecindario se mantuviera fresco e hidratado. Entonces, dejó una nevera portátil con bebidas en la entrada de su casa. La cámara de seguridad de la familia registró la reacción del cartero: «¡Vaya! Agua y Gatorade. ¡Gracias, Dios; gracias!».

Dulce y amargo

A algunos les gusta el chocolate amargo, y otros prefieren el dulce. A los antiguos mayas, en América Central, les encantaba beber chocolate, y le agregaban chile para darle más sabor. Les gustaba esta «agua amarga», como la llamaban. Muchos años después, se llevó a España, pero los españoles preferían el chocolate dulce. Entonces, le agregaron azúcar y miel para contrarrestar el sabor amargo natural.

Bondad anónima

Cuando me gradué, me vi en la necesidad de limitar mi presupuesto para las comidas; para ser precisa: 20 dólares por semana. Un día, cuando me acerqué a la caja, sospeché que la compra sería un poco mayor del dinero que me quedaba. «Cuando llegue a 20 dólares, deténgase», le dije a la cajera, y pude comprar todo, excepto una bolsa de pimientos.

Despreciado por todo esto

Susannah Cibber se hizo famosa en el siglo xviii por su talento como cantante. Sin embargo, también lo fue por sus escandalosos problemas matrimoniales. Por esta razón, cuando el Mesías de Handel se estrenó en Dublín, en abril de 1742, muchos de los asistentes desaprobaron su papel como solista.

La corona del Rey

Nos sentábamos alrededor de la mesa, y cada uno agregaba un mondadientes al disco de poliestireno que estaba delante. En las semanas previas a la Pascua, cuando cenábamos, creábamos una corona de espinas, donde cada palillo representaba algo que habíamos hecho ese día, de lo cual estábamos arrepentidos y por lo que Cristo había pagado el castigo. Así, noche tras noche, asimilábamos nuestra culpabilidad y la necesidad que teníamos de un Salvador. Y además, cómo nos libró Jesús mediante su muerte en la cruz.

La Vía Dolorosa

Durante Semana Santa, recordamos los últimos días antes de la crucifixión de Jesús. El camino que recorrió hasta la cruz por las calles de Jerusalén se conoce hoy como la Vía Dolorosa.

Lebrillo de amor

Un día, hace muchos años, en la clase de física, nuestro profesor nos pidió que dijéramos —sin voltear la cabeza— de qué color era la pared de atrás del aula. Nadie le pudo contestar porque no nos habíamos fijado.

Mira y calla

En la canción Míralo, el compositor mexicano Rubén Sotelo describe a Jesús en la cruz. Nos invita a mirarlo y estar callados, porque, en realidad, no hay nada que decir frente a la clase de amor que Él demostró allí. Por fe, podemos imaginar la escena descrita en los Evangelios: la cruz y la sangre, los clavos y el dolor.

Gloria al que hace crecer

Un día, noté una mancha inesperada de amarillo a la derecha de la rampa de entrada al garaje. Seis ramas de narcisos habían brotado entre dos piedras. Como yo no las había plantado, fertilizado ni regado, no imaginaba cómo y por qué habían crecido allí.

El sentido de estar vivo

Hace poco, mirando unos libros de consejos financieros, observé una tendencia interesante: muchos infieren que la razón primordial para reducir costos es querer vivir después como millonarios. Pero uno ofrecía una perspectiva diferente y renovadora, al sostener que vivir con sencillez es esencial para una vida rica. Sugiere que si necesitas más cantidad de cosas y más sofisticadas, te estás perdiendo el sentido de estar vivo.

¿Quién es éste?

Imagina estar hombro a hombro con personas que observan junto a un camino polvoriento. La mujer detrás de ti está parada en puntillas, tratando de ver quién viene. A lo lejos, ves a un hombre montado en un burro. A medida que se acerca, la gente arroja sus mantos sobre el camino. De pronto, oyes un ruido. Un hombre está cortando hojas de palmera, y muchos las esparcen por delante del animal.