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Velar y orar

Desde mi ventana, puedo ver una colina de 1.700 metros de altura, llamada Cerro del Borrego. En 1862, el ejército francés invadió México. Mientras el enemigo acampaba en el parque central de Orizaba, el ejército mejicano se estableció en la cima de este monte. Sin embargo, el general pasó por alto vigilar el acceso a la cumbre. Mientras dormían, los franceses los atacaron y murieron 2.000 soldados mejicanos.

Cuando Dios habla

Hace poco, mi yerno le explicaba a mi nieta que podemos hablar con Dios y que Él se comunica con nosotros. Cuando le dijo que, a veces, Dios nos habla a través de la Biblia, ella respondió sin vacilar: «Bueno, a mí nunca me dijo nada. Jamás escuché que Dios me hablara».

Con riesgo de caerse

Cuando mi amiga Elaine se recuperaba tras una caída tremenda, un empleado del hospital le colocó una pulsera de color amarillo brillante que decía: Riesgo de caída. La frase quería decir que debían tratarla con cuidado, que ella quizá no tenía buen equilibrio y que la ayudaran a ir de un lugar a otro.

Unos a otros

Mientras esperaba para entrar en una de las atracciones populares de Disneyland, noté que la mayoría de la gente hablaba y sonreía, en lugar de quejarse por la larga espera. Esto hizo que me preguntara qué hacía que esperar en aquel lugar fuera una experiencia agradable. Al parecer, la clave era que casi nadie estaba allí solo, sino que amigos, familiares, grupos y parejas compartían la situación, lo cual era muy distinto a estar esperando sin compañía.

Gigantes en la tierra

Después de acampar durante dos años al pie del monte Sinaí, los israelitas estaban a punto de entrar en Canaán, la tierra que Dios había prometido darles. El Señor les dijo que enviaran doce espías para reconocer la tierra y a sus habitantes. Al volver, diez de ellos dijeron que no podrían entrar, pero dos afirmaron que podían.

Obsesión con comparar

Uno de los profesores de la Universidad de Harvard ha descubierto una tendencia preocupante entre sus alumnos y colegas: obsesión con comparar. Escribe: «Más que nunca, […] los ejecutivos de negocios, los analistas de Wall Street, los abogados, los médicos y otros profesionales están obsesionados con comparar sus logros con los de los demás. […] Esto es perjudicial para las personas y para las empresas. Cuando defines el éxito según parámetros externos en lugar de personales, la satisfacción y el compromiso disminuyen».

Eso que tú haces

Cuando el convoy estaba por partir, un joven soldado golpeó apresurado la ventanilla del vehículo de su jefe de pelotón. Irritado, el sargento bajó la ventanilla y gritó: —¡¿Qué pasa?!

Con un poco de ayuda

El verano de 2015, Hunter (de 15 años) llevó en brazos a su hermano Braden (de 8) unos 90 kilómetros para que la gente tomara conciencia de las necesidades de quienes padecen parálisis cerebral. Braden pesa 27 kilos, así que Hunter tuvo que detenerse varias veces para descansar, mientras otros lo ayudaban a estirar los músculos. Aunque usaba arneses especiales para ayudarlo a soportar el dolor físico, Hunter dice que lo más alentador era la gente en el camino: «Me dolían las piernas, pero mis amigos me levantaban y podía seguir». La madre de estos muchachos llamó la ardua caminata «El paso decidido de la parálisis cerebral».

Llevar luz a la oscuridad

En 1989, Vaclav Havel pasó de ser prisionero político a convertirse en el primer presidente electo de Checoslovaquia. Años después, en su funeral en Praga, en 2011, la ex Secretaria de Estado de los Estados Unidos, Madeleine Albright, nacida en Praga, lo describió como alguien que había «llevado la luz a sitios de profunda oscuridad».

El legado de una vida

Mientras me hospedaba en un hotel de un pequeño pueblo, noté que había movimiento en la iglesia al otro lado de la calle. La gente estaba apretujada dentro del edificio, en tanto que otro grupo de jóvenes y ancianos llenaba la acera. Cuando vi un coche fúnebre en la esquina, me di cuenta de que era un funeral. Como había tanta gente, supuse que se trataba de algún héroe local; quizá un empresario acaudalado o alguien famoso. Por curiosidad, le dije al empleado del hotel: «¡Cuántos concurrentes para un funeral! Seguro que es alguien muy conocido del pueblo».

Tu Padre sabe

T enía solo cuatro años y estaba acostado junto a mi padre sobre una alfombra en el suelo durante una calurosa noche de verano. (En esa época, mi madre tenía su propia habitación porque había tenido un bebé). Estábamos en el norte de Ghana, donde el clima es mayormente seco. El sudor me cubría el cuerpo y el calor me secaba la garganta. Tenía tanta sed que desperté a mi padre. En medio de aquella noche seca, él se levantó y tomó agua de una jarra para darme de beber. Durante toda mi vida, tal como en aquella noche, él fue un modelo de padre protector. Siempre me proveía lo que yo necesitaba.

Cuando no entendemos

A unque dependo diariamente de la tecnología para trabajar, no entiendo mucho cómo funciona. Enciendo la computadora, abro un documento Word y me pongo a escribir. De todos modos, mi incapacidad para entender cómo trabajan los microchips, los discos duros, las conexiones de Internet y las pantallas a todo color no impide que me beneficie de los avances tecnológicos.

Moldear el pensamiento

En esta era digital, se cumple la frase acuñada por el visionario Marshall McLuhan en 1964: «El mensaje está en los medios». Cuando las computadoras y los teléfonos celulares eran aún ciencia ficción, él predijo cómo influirían las comunicaciones en nuestra manera de pensar. Nicholas Carr explica que Internet está modelando el proceso de pensamiento y reduciendo la capacidad de concentración y reflexión. La información en línea penetra lentamente como una corriente de partículas.

Sin temor

Casi siempre que aparece un ángel en la Biblia, lo primero que les dice a quienes lo ven es que no teman (Daniel 10:12, 19; Mateo 28:5; Apocalipsis 1:17). Es comprensible, ya que, cuando lo sobrenatural se pone en contacto con nuestro planeta, suele aterrorizar de tal manera a los seres humanos que estos caen postrados. Sin embargo, Lucas habla de una manifestación de Dios en la Tierra de una forma que no asusta. En Jesús, Dios halló finalmente una manera de acercarse que no debe generarnos miedo. ¿Qué podría asustar menos que un bebé que acaba de nacer?

Alivio del sol abrasador

Como vivo en Gran Bretaña, no suelo preocuparme por las quemaduras de sol. Después de todo, una espesa nube lo bloquea con frecuencia. Sin embargo, hace poco, pasé unos días en España y, rápidamente, me di cuenta de que, con mi piel blanca, solo podía estar al sol unos diez minutos, tras lo cual necesitaba volver a refugiarme debajo de la sombrilla.

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Él adiestra mis manos

Cuando David Wood jugaba para el Taugrés de Baskonia, estuve con él en la final de la Copa de Baloncesto de España. Antes de un partido, leyó el Salmo 144:1: «Bendito sea el Señor, mi roca, quien adiestra mis manos para la batalla, y mis dedos para la guerra». Luego, me miró y dijo: «¿Ves? ¡Es como si Dios hubiese escrito este versículo justo para mí!…

Frases enfurecidas

Es probable que los vecinos no supieran qué pensar cuando me vieron por la ventana un día de invierno, parada frente al garaje con una pala en las manos y golpeando ferozmente un bloque de hielo en la alcantarilla. Con cada golpe, vociferabafrases temáticas: «no puedo hacerlo»; «no esperen que lo haga»; «no tengo suficiente fuerza». Además de cuidar niños y tener otras responsabilidades, debía lidiar…

Porque le pertenezco a Dios

¿Alguna vez has trazado una línea alrededor de tu vida y
has dicho, «Ya no avanzaré más. Le pertenezco a Dios y
voy a vivir a la manera de Él?
Eso es lo que significa ser santo. 2 Corintios 6:16-17 describe
la santidad como estar «separado.» El apóstol Pablo escribió,
«Porque nosotros somos el templo del Dios vivo, como Dios…

Devocionales > Nuestro Pan Diario

Velar y orar

Desde mi ventana, puedo ver una colina de 1.700 metros de altura, llamada Cerro del Borrego. En 1862, el ejército francés invadió México. Mientras el enemigo acampaba en el parque central de Orizaba, el ejército mejicano se estableció en la cima de este monte. Sin embargo, el general pasó por alto vigilar el acceso a la cumbre. Mientras dormían, los franceses los atacaron y murieron 2.000 soldados mejicanos.

Cuando Dios habla

Hace poco, mi yerno le explicaba a mi nieta que podemos hablar con Dios y que Él se comunica con nosotros. Cuando le dijo que, a veces, Dios nos habla a través de la Biblia, ella respondió sin vacilar: «Bueno, a mí nunca me dijo nada. Jamás escuché que Dios me hablara».

Con riesgo de caerse

Cuando mi amiga Elaine se recuperaba tras una caída tremenda, un empleado del hospital le colocó una pulsera de color amarillo brillante que decía: Riesgo de caída. La frase quería decir que debían tratarla con cuidado, que ella quizá no tenía buen equilibrio y que la ayudaran a ir de un lugar a otro.