Archivos: 17 Abril 2011

«Si yo fuera rico…»

Un hombre muy, pero muy rico se acercó al líder religioso y le preguntó: «Señor, ¿qué más tengo que hacer? Ya soy un buen hombre, pero quiero la vida eterna. Puedo hacer lo que sea. ¿Te dije que siempre he llevado una buena vida? De hecho, nunca he quebrantado ninguno de los mandamientos. Entonces, ¿qué debo hacer? Y el líder…

¿Quién es éste?

Imagina estar hombro a hombro con los espectadores junto a un camino de tierra. La mujer detrás de ti está de puntillas tratando de ver quién viene. A lo lejos, alcanzas a ver a un hombre montado en un burro. A medida que se acerca, la gente arroja sus mantos sobre el sendero. De pronto, oyes que un árbol se quiebra detrás de ti: un hombre está cortando ramas de palmeras y algunas personas las despliegan delante del animal.